
Donostia está a punto de vivir un momento histórico que muchos creían olvidado. Después de medio siglo de silencio en las calles, la Semana Santa de San Sebastián recuperará sus procesiones. Es un cambio enorme, especialmente para una ciudad que, a diferencia de otras capitales, había relegado estas manifestaciones religiosas a un plano mucho más íntimo.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de San Sebastián y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
Esta tradición, que se documenta desde el siglo XVI en la Parte Vieja, alcanzó su máximo esplendor en el siglo XX. Sin embargo, el auge se detuvo abruptamente. La última vez que se vio un paso en las calles fue en la década de los 70, con algunas fuentes señalando 1976. La supresión de las procesiones, impulsada por el obispo Jacinto Argaya en 1970, se debió a una combinación de factores sociales y políticos: la secularización progresiva de la sociedad donostiarra y la búsqueda de una vivencia espiritual más interior, alejada de las formas más ostentosas de la religiosidad popular.
Durante estas cinco décadas de parón, la Semana Santa en Donostia se centró en actos más sobrios y de recogimiento. El famoso Vía Crucis al Cristo de la Mota en el Monte Urgull, que se realiza al amanecer del Viernes Santo, y la Pasión Viviente de Amara Zaharra (una representación teatral que comenzó en los años 60) se convirtieron en los únicos eventos públicos que mantenían viva la conexión con las antiguas tradiciones de calle. Mientras tanto, el patrimonio artístico, como el Ecce Homo de San Vicente o el Gran Paso del Descendimiento de Santa María del Coro, permanecía en los templos.
Ahora, ese panorama cambia gracias a un grupo de laicos donostiarras de distintas edades y barrios que, según explican, “echaban en falta esta celebración”. Lo han impulsado como un “clamor popular”, logrando reactivar la histórica Cofradía de Nuestro Padre Jesús Nazareno, fundada originalmente en 1927 en la Catedral del Buen Pastor. La Diócesis ha respaldado la iniciativa, que busca ser una muestra de fe intergeneracional y de cultura popular, valorada también como un impulso para el turismo y el comercio local.
El gran día para el regreso será el próximo Viernes Santo, 3 de abril, a las 20:30 horas. La procesión saldrá desde la Catedral del Buen Pastor y recorrerá el centro de la ciudad. Se ha confirmado que veremos al menos tres imágenes: Jesús Nazareno, el Cristo Yacente y la Virgen de la Soledad. La Cofradía, que llegó a tener doce pasos, está trabajando intensamente para recuperar el patrimonio perdido. El anuncio ha generado una respuesta inmediata, con más de un centenar de solicitudes de inscripción de personas que quieren participar.
Si te interesa sumarte a esta recuperación histórica, ya sea portando un paso o llevando un cirio, la Cofradía ha convocado una asamblea organizativa el 20 de febrero para distribuir funciones. Puedes inscribirte a través de la web de la catedral o en su sacristía. Es un momento interesante para ver cómo Donostia recupera y adapta una parte de su historia cultural y religiosa, volviendo a sacar la fe a la calle después de medio siglo.
Fecha de publicación
9 de febrero de 2026
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de San Sebastián y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad