
Hay bares que se explican solos con el nombre, y La Cuchara de San Telmo es uno de ellos. Está en el barrio de San Telmo, en la Parte Vieja de San Sebastián, justo en el Corredor de San Telmo, a la sombra de las grandes puertas de madera del Museo San Telmo. El local es pequeño y estrecho, sin mesas: se come de pie o apoyado en la barra, con la cocina en miniatura a la vista y una pizarra negra detrás que manda sobre todo lo que se sirve. La filosofía es la de la cocina de cuchara —largas cocciones, caldos, salsas— trasladada al formato de pintxo.
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El proyecto lo abrió en el día de Santo Tomás de 1999 el catalán Álex Montiel junto al donostiarra Iñaki Gulín, y hoy Montiel lo lleva en solitario con un equipo reducido. La carta cambia según la temporada y el producto, así que lo que hay hoy puede no estar mañana, pero hay clásicos que casi nunca faltan. El foie gras a la plancha con compota de manzana, sal gris y caramelo de sidra se hace con foie de Monfort, de una cooperativa de Las Landas trabajado durante doce años; la carrillera de ternera guisada al vino tinto de Rioja; el cochinillo asado lentamente, que suele venir de Leiza; y la oreja de cerdo ibérico prensada, crujiente y melosa, acompañada de humus de garbanzo.
El resto del repertorio se mueve entre mar y tierra con el mismo criterio. El pulpo de roca a la plancha con berza asada, las vieiras toro envueltas en tocino ibérico, el bacalao de Faroe con tzatziki o sus cocotxas con pil-pil, el risotto de sepia negro y meloso, la croqueta de molleja de ternera, el canelón cremoso de carnes asadas, el pato marinado con soja y miel —marinado 36 horas y cocido 7 a baja temperatura— o el hongo Beltza a la plancha, que solo aparece en temporada con crema de coliflor. También hay queso de cabra relleno de verduras, manitas de ministro asadas y un gazpacho con taboulé de quinoa.
En cuanto a precios, el pintxo ronda los 3 euros y el ticket medio por persona queda entre 16 y 20 euros, aunque las raciones grandes pueden costar entre 28 y 30. Abre de martes a domingo, de 12:00 a 16:00 y de 19:00 a 23:00, con los lunes cerrados y algún descanso puntual los martes al mediodía; en temporada alta conviene calcular al menos veinte minutos de cola. Acepta tarjeta, tiene terraza, wifi, aire acondicionado y servicio para llevar, y es accesible en silla de ruedas. El parking más cercano queda a unos 200 metros.
No es sitio para una cena larga y sentada, sino para ir de pintxos y seguir el recorrido por la Parte Vieja. Un truco que repiten varias reseñas: entrar por la puerta lateral permite ver cómo preparan el pincho de foie. Alrededor quedan Txepetxa, Atari Gastroleku, Zazpi STM o Muxumartin, así que encaja bien en una ruta por el casco antiguo.
Fecha de publicación
10 de septiembre de 2026
Ubicación
Cómo llegar