
Pequeña pero noble construcción de estilo barroco, levantada en el siglo XVIII sobre planos de Lucas Ferro Caaveiro. Su planta es de cruz latina, de exterior sobrio y equilibrado, cubierta con bóveda de cañón y cúpula semiesférica en el crucero. Se construyó entre 1731 y 1733. En 1856 se añadió un bello pórtico frontal realizado por Juan Armesto, coronado con balaustre y una escultura de San Roque. El retablo principal, neoclásico, atribuido a Manuel Luaces, con imágenes de la Inmaculada y San Sebastián; en el centro una talla de San Roque, atribuida al escultor Francisco Javier Meana. Se sitúa cerca de la Muralla, frente a la Puerta de San Pedro o Toledana. En el entorno de la capilla se formó uno de los barrios más antiguos de la ciudad. [2, 3, 9]