
Encantadora y tradicional plaza peatonal situada en el casco histórico de Zaragoza. Destaca por albergar importantes monumentos y edificios históricos como la Iglesia de San Felipe y Santiago el Menor, el Palacio de los Condes de Argillo (Museo Pablo Gargallo) y el Torreón de Fortea, además de recordar en su pavimento el emplazamiento de la desaparecida Torre Nueva.