
Templo barroco del siglo XVIII perteneciente al colegio de las Escuelas Pías de Zaragoza, que destaca por su gran cúpula y por haber albergado como alumno al pintor Francisco de Goya. Actualmente, su espacio interior acoge el proyecto Shekináh, un lugar dedicado al silencio, la contemplación, el encuentro y la realización de actividades culturales y conciertos.