
Este verano, el Ebro ofrece una imagen poco habitual en pleno centro de Zaragoza. El lunes 4 de agosto de 2026 el río registró 53 m³/s y una altura de 79 centímetros, después de encadenar un mes por debajo de los 80 centímetros. El nivel se ha mantenido estable durante las últimas semanas, pero la escasez de agua ha dejado a la vista barras de grava, zonas del lecho y pequeñas isletas temporales.
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El tramo más llamativo se encuentra entre los puentes de Santiago, de Piedra y de Hierro. Bajo el Puente de Piedra, las acumulaciones de grava dibujan pequeñas superficies en mitad del cauce. En la arboleda de Macanaz, en la margen izquierda, también se aprecia cómo el espacio transitable gana terreno al río. Cerca de la rampa que conecta con Helios, junto al Puente de Santiago, el cambio de nivel resulta igualmente visible. En las zonas descubiertas se distinguen además algas y aves, una estampa distinta a la que suele acompañar los paseos habituales por la ribera.
La escena permite fijarse en el patrimonio que rodea este tramo. El Puente de Piedra, declarado Bien de Interés Cultural en 2002, mide unos 225 metros y conserva siete arcos, aunque uno queda enterrado bajo el paseo de Echegaray y Caballero. El puente actual se construyó entre 1401 y 1440 sobre el emplazamiento de pasos anteriores, y en 1991 incorporó los cuatro leones de bronce de Francisco Rallo Lahoz. Aguas arriba está el Puente de Santiago, inaugurado en 1967, una estructura de hormigón de 186,9 metros de longitud total. Aguas abajo, el Puente de Nuestra Señora del Pilar, conocido como Puente de Hierro, supera los 237 metros y mantiene su estructura histórica para peatones tras la remodelación de 1991.
Para completar el paseo, la ribera reúne otros detalles que suelen quedar en segundo plano, como el Pretil de San Lázaro, levantado entre los siglos XVIII y XIX, o la Cruz de Basilio, colocada en 1908 en recuerdo de Basilio Boggiero y Santiago Sas. El Centro de Natación Helios, junto al Ebro y a unos 300 metros de la plaza del Pilar, suma otra referencia del recorrido: fue fundado en 1925 y cuenta con zonas verdes, piscinas y actividades deportivas como el paddlesurf y el piragüismo. La Confederación Hidrográfica del Ebro considera que el caudal entra dentro de lo habitual en verano, mientras que Aemet señaló que junio de 2026 estuvo entre los meses de junio más secos registrados en España desde 1961, con lluvias equivalentes al 39% de lo normal y temperaturas superiores a 35 grados desde mayo. El resultado, visible estos días en Zaragoza, es un Ebro más bajo que deja temporalmente al descubierto una parte poco accesible de su paisaje.
Fecha de publicación
10 de agosto de 2026
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