Pequeño templo románico ubicado extramuros de la ciudad de Zamora, en el barrio al que da nombre. Fue declarada bien de interés cultural en 1983. Destaca por su testero plano perforado por un hermoso rosetón calado y acróteras en sus aleros. En su interior conserva un arcosolio con la figura yacente del abad Franco de Ribera y restos de pinturas murales.