
Hay carreteras que valen por sí solas el viaje, y la que sube al Lago de Sanabria, en el noroeste de Zamora, es una de ellas. Se trata de una ruta serpenteante que termina en San Justo, una pequeña población donde se puede pernoctar en cabañas de madera, y que desde A Coruña ronda los 320 kilómetros, unas tres horas. El destino es el lago de origen glaciar más grande de la Península Ibérica y el mayor lago natural de España, excavado por el hielo durante la última glaciación de Würm.
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El lago ocupa casi 320 hectáreas, con una longitud máxima de 3.178 metros, 1.590 de anchura y 51 metros de profundidad, y forma parte del Parque Natural Lago de Sanabria y Sierras de Segundera y de Porto, un espacio protegido desde 1978 que en 2017 amplió su superficie hasta las 32.302 hectáreas. Desde 2015 está integrado en la Reserva de la Biosfera Transfronteriza Meseta Ibérica. A sus orillas hay varias playas de arena y piedra —Arenales de Vigo-Los Enanos, El Folgoso, Custa Lago, la principal, con un cortado de piedra subacuático de unos diez metros y una pequeña isla, y Viquiella—, todas con aparcamiento, merenderos, hostelería y alquiler de barcas. Desde 2011 surca sus aguas el Helios-Sanabria, el primer catamarán eólico-solar del mundo, destinado a recorridos didácticos, turísticos e investigación subacuática. El entorno es un catálogo de biodiversidad: unas 1.500 especies vegetales, con robledales, acebos, tejos, abedules y castaños, y una fauna que incluye águila real, halcón peregrino, búho real, lobo, jabalí, nutria, corzo y gato montés.
Cerca queda Puebla de Sanabria, uno de los pueblos más bellos de España, asentado sobre una peña a 960 metros, entre los ríos Tera y Castro. Su castillo, levantado entre 1477 y 1482 sobre las ruinas de una torre del siglo XII, es uno de los mejor conservados del país y conserva la torre del homenaje, apodada «el Macho»; alberga el Centro de Interpretación de las Fortificaciones y la Casa de la Cultura, y fue declarado Bien de Interés Cultural en 2022. En el casco están también la románica iglesia de Nuestra Señora del Azogue, del siglo XII, con capiteles que representan a Adán y Eva, una pila bautismal del siglo XIII y un órgano de 1780; la neoclásica ermita de San Cayetano, con fachada barroca y los pasos de la Semana Santa; y un ayuntamiento de fachada isabelina. El 15 de agosto se celebra aquí uno de los mercados medievales más destacados de España.
Para completar la escapada hay dos paradas más. El Monasterio de San Martín de Castañeda, en Galende, es un monumento histórico-artístico nacional desde 1931: de origen visigodo, restaurado en el siglo X por monjes mozárabes y vinculado al Císter en 1245, conserva un templo románico de tres naves y ábsides semicirculares, cuyas dependencias restauradas funcionan como Centro de Interpretación del Parque Natural. Y en Robledo de Sanabria, a diez kilómetros de Puebla, el Centro del Lobo Ibérico de Castilla y León permite observar lobos en semilibertad en dos grandes recintos vallados; la visita se reserva por su web oficial y no se admiten mascotas. Para quien quiera seguir a pie, el parque ofrece la Senda de los Monjes, la Laguna de los Peces —la laguna glaciar más grande y la única accesible en coche, adaptada para sillas de ruedas—, el GR 84 y la ascensión a Peña Trevinca, con sus 2.172 metros.
Fecha de publicación
25 de julio de 2026
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