
El XII Mercado Medieval de Alcañices ya ha pasado, pero dejó el casco histórico de la capital del Aliste convertido durante una jornada entera en una villa de otra época. Se celebró el domingo 27 de septiembre, dentro de las Fiestas de San Mateo, y volvió a reunir más de setenta puestos artesanales —setenta y tres inscritos, según las cuentas— repartidos entre la Plaza del Reloj y la Plaza de Ferreras, justo al pie de la Torre del Reloj y los restos de la vieja muralla, un recinto amurallado declarado Bien de Interés Cultural en 2008. La entrada fue gratuita, y la programación se extendió durante ocho horas desde las doce del mediodía.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Zamora y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
El montaje no fue solo puestos de venta. Hubo música medieval en directo, talleres infantiles, cuentacuentos, malabares, zancudos y bufones, una fórmula pensada para que el público más pequeño no se aburriera mientras los adultos hacían el recorrido entre artesanía. La animación musical corrió a cargo de grupos como 'Los Tomillicos', que pusieron banda sonora a las calles. La organización del mercado recayó en el Ayuntamiento de Alcañices, presidido por el alcalde David Carrión Galhardo, y en la Asociación Amigos de Alcañices, con sede en la Plaza Mayor, nº 1.
La parte gastronómica fue otro de los platos fuertes: pinchos morunos, pulpo cocido, crepes, natas portuguesas, quesos, embutidos, vinos y aceites, además de productos de panadería y pastelería. Como cierre de las fiestas, la calle San Andrés acogió el último encierro taurino urbano del año, con reses de la ganadería de Pepe Mayoral y música de 'Los Tomillicos'.
Para quien no haya estado nunca por Alcañices, conviene situar el pueblo. Está a unos 59 kilómetros al oeste de Zamora, por la N-122, y es una antigua plaza fronteriza entre Castilla, León y Portugal, un detalle que explica buena parte de su carácter. Su patrimonio histórico da para mucho más que un mercado: la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción es del siglo XIII, y el palacio de los Marqueses de Alcañices y el convento de San Francisco completan el conjunto. La villa es además conocida por la firma de la Concordia de Alcañices en 1297, el tratado entre el rey de Portugal Don Dinís, la reina Santa Isabel y el rey de Castilla Fernando IV.
Así que, aunque el mercado medieval ya se haya recogido, Alcañices sigue siendo una parada interesante para una escapada por el Aliste, con su muralla, su iglesia románica y esa historia fronteriza que se nota en cada esquina. La próxima edición seguramente vuelva a caer en las Fiestas de San Mateo, así que conviene tenerla en el radar para el año que viene.
Fecha de publicación
30 de septiembre de 2026