
Octubre es el mes grande para quien quiere escuchar la berrea en Zamora. El fenómeno consiste en el bramido del ciervo (Cervus elaphus) durante la temporada de celo, que se escucha mejor en zonas de montaña y bosques, y este año se concentra entre septiembre y octubre, con una duración que va de los 20 a los 26 días. Es la época de apareamiento: los machos emiten ese sonido gutural para atraer a las hembras y marcar territorio, y en esos días se vuelven muy territoriales y celosos, así que acercarse demasiado puede resultar peligroso.
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El escenario principal es la Sierra de la Culebra, en el noroeste de la provincia, que abarca las comarcas de Sanabria, Carballeda, Aliste y Tábara y limita al oeste con la Trás-os-Montes portuguesa. Son 65 kilómetros de sierra, unas 70.000 hectáreas y una cota máxima de 1.241 metros en Peña Mira. El espacio está protegido por la Ley 8/1991 y desde 1996 es Reserva Regional de Caza; entre sus habitantes están los cérvidos —corzos y ciervos, reintroducidos en 1973—, el jabalí, el lobo ibérico y el lince ibérico.
Para no molestar a la fauna y moverse con seguridad, la Oficina de Turismo de Villardeciervos recomienda cuatro zonas habilitadas. El camino a la playa de Los Molinos, en Villardeciervos, es un trazado asfaltado y libre de vehículos de poco más de dos kilómetros, ideal para andar o para personas con discapacidad física; se puede empezar desde la parte trasera del cementerio o desde la playa de los molinos. La carretera que une Cional con Boya obliga a aparcar en la entrada de algún camino lateral y a no quedarse quieto, porque por ella transitan otros vehículos. El mirador de Peña Furada se alcanza andando un kilómetro desde la fuente de Valdesilvoso, con una explanada para dejar el coche y buenas vistas de la sierra. Y el mirador de Guardalabá, entre Otero de Bodas y Ferreras de Arriba, se toma desviando desde la N-631 por la ZA-V-2637, con aparcamiento señalizado a unos 200 metros tras un camino de tierra.
Los mejores momentos son el amanecer, el atardecer y la noche; las jornadas frescas y tranquilas favorecen la actividad, mientras que el calor excesivo la reduce en las horas centrales. Según los expertos, la franja de mayor frecuencia es de las seis u ocho de la mañana hasta las diez. Con niños, las actividades de ecoturismo adaptadas son una buena opción: media jornada desde 35 euros por persona y jornada completa desde 60, con precios especiales a partir de seis personas. Incluyen una pequeña ruta interpretativa de rastreo e identificación de huellas, observación del cielo con el sonido de la berrea de fondo y un recorrido fotográfico por la sierra.
Unas normas básicas para no estropearlo: seguir las indicaciones de los agentes medioambientales y los celadores, llevar el móvil cargado y saber enviar la ubicación en caso de emergencia (el 111 es el número), no hacer fuegos ni tirar colillas o vidrios, y mantener distancia prudente de los animales, porque los machos pueden mostrarse agresivos. También conviene tener presente que en estas fechas hay cazadores en los montes y cotos. Un incendio previo en la sierra hizo que algunos ejemplares huyeran o murieran, pero los ciervos son animales muy territoriales que siempre regresan, así que el espectáculo se mantiene.
Fecha de publicación
4 de octubre de 2026
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