
Hay sitios que se explican solos por el simple hecho de dónde están. La Torre de Anda ocupa la planta baja de la torre defensiva gótica del siglo XV que le da nombre, el edificio más antiguo de Vitoria-Gasteiz, levantado por la familia hidalga de los Anda y declarado Monumento Histórico-Artístico en 1984. La torre comparte con El Portalón el título de casa más antigua de la capital alavesa, y como arriba hay viviendas particulares, solo se puede entrar a la planta baja. El local está en Hedegile Kalea 110, en la cuesta que sube hacia la catedral de Santa María, en pleno casco histórico.
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La carta es corta y va al grano: quesos y embutidos. De los primeros hay una selección diaria de entre diez y doce variedades, con tablas que juntan quesos del siglo, curados y viejos de oveja de La Rioja, Euskadi, el Pirineo oscense y Castilla, además de cabra y franceses. De los embutidos, el chorizo, el lomo, el jamón, las salchichas y una cecina descrita como excepcionalmente tierna, junto a un chorizo picante que llega desde un amigo de León. Para completar, pimientos de Nájera asados a la leña, gildas, boquerones, un micuit casero de pato con puré de manzana y frutos rojos, pulpo y pato pekín. No hay platos cocinados ni se sirve café, así que aquí se viene a picar con calma. Para beber, una bodega con vinos, txakoli de Álava, referencias de Rioja Alavesa, cerveza y cañas.
Buena parte del encanto está en quien atiende. Patxi López de Munain, Patxi, hace de maestro de ceremonias y explica con pasión el origen, las características y el ritmo ideal para catar cada queso; en barra está su hija Aroia. El ambiente es acogedor, familiar y tradicional, parecido a una tasca pequeña de antaño, y el local admite mascotas. Jon Ander Resa, del perfil gastronómico @eldisfrutometro, pasó por aquí y destacó la selección de quesos, el plato de cecina con trozos aceitosos acompañados de pan y los pimientos de Nájera con un buen vino. Las reseñas recientes repiten esa línea: trato cercano, explicación detallada de los productos y una tabla de quesos con pan y cañas.
En lo práctico, el local cierra los miércoles. El resto de días abre por la tarde, con variaciones según la fuente: unas hablan de 12:00 a 22:00 casi a diario, otras estiran el horario hasta las 22:30 o 23:30 en fin de semana, y una reseña concreta apunta a que los domingos abre al menos hasta las 22:30. El ticket ronda los 10-20 euros por persona, acepta tarjeta, tiene wifi y permite comer en el establecimiento, aunque no acepta reservas ni hace entregas a domicilio. No es accesible en silla de ruedas, pero a unos ochenta metros hay plazas de aparcamiento. En las valoraciones acumula notas altas: 4,7 estrellas en Google con más de seiscientas opiniones, 4,7 en Foursquare y un 8,3 en gastroranking, que lo sitúa entre los veinticinco pubs y bares mejor valorados de Vitoria-Gasteiz.