
Vitoria-Gasteiz siempre ha tenido ese aire señorial y tranquilo, pero bajo sus calles se esconden historias que ponen los pelos de punta. Con el reciente rodaje de una serie sobre fenómenos paranormales en la ciudad, ha vuelto a despertar el interés por esos rincones que todos hemos cruzado mil veces sin saber qué ocurrió allí. Uno de los puntos más comentados es la Delegación Estatal de Hacienda en la calle Olaguíbel 11. Este edificio neoclásico se levantó en los años 60 sobre lo que fue el antiguo Convento de San Francisco, una estructura con siete siglos de historia que fue demolida en 1930. Lo curioso es que, décadas después, en los años 90, empezaron a suceder cosas extrañas. El protagonista de estos relatos es Andresito, un espíritu infantil que, según cuentan vigilantes y trabajadores, recorre los pasillos. En 1994, un guardia jurado llegó a ver a un niño de la mano de un anciano bajando las escaleras; cuando avisó a la policía, no había ni rastro de ellos. Las cámaras de seguridad han captado figuras con túnicas y movimientos que nadie sabe explicar, además de psicofonías con risas y ruidos de muebles moviéndose solos a altas horas de la madrugada.
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Esta atmósfera de misterio no se queda solo en Hacienda. La leyenda de Andresito era tan conocida que incluso la antigua Pastelería Amaya, que estaba justo al lado, vendía galletas con su nombre y el dueño aseguraba notar presencias en el local. Si paseas por la zona, todavía puedes ver un arco de piedra original del convento en el patio trasero del edificio oficial, un recordatorio físico de lo que hubo antes. La ruta por la Vitoria paranormal también nos lleva a otros conventos que ya no existen, como el de la Magdalena, donde hoy se levanta la Catedral Nueva. Allí, las historias hablan de luces extrañas y fenómenos de bilocación que vivieron las monjas antes de que el edificio fuera derribado en 1906. Incluso la fachada original de aquel convento, diseñada por Olaguíbel, fue trasladada piedra a piedra a la calle Vicente Goikoetxea. Es fascinante cómo la ciudad ha ido mutando, pero manteniendo vivos estos relatos a través de iniciativas como las de Guías Artea o los recorridos nocturnos que exploran la parte más tenebrosa de nuestro casco histórico, mezclando datos históricos con esos sucesos que la lógica no alcanza a explicar.
Fecha de publicación
5 de abril de 2026
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