
La Romería de Olarizu cae este año el lunes 14 de septiembre, y conviene tenerlo claro porque coincide con la segunda semana de colegio: las clases en Vitoria arrancan el lunes 7, así que la fiesta llega justo cuando el ritmo escolar ya está en marcha. La fecha no es al azar, se celebra siempre el primer lunes después de la fiesta de la Natividad de la Virgen, del 8 de septiembre, y es una de las tradiciones más antiguas de Vitoria-Gasteiz, documentada por primera vez a mediados del siglo XIX.
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El escenario son las campas de Olarizu, en el sur de la ciudad, dentro del Parque de Olarizu, unas 60 hectáreas que forman parte del Anillo Verde. La mañana tiene un toque administrativo que lleva más de quinientos años: la Corporación del Ayuntamiento recorre los mojones que delimitan el término municipal, con la alcaldesa haciendo de Montera Mayor. Por la tarde, las campas se llenan de actividades familiares —hinchables, ludoteca, gigantes, cabezudos, gargantúa, dantza plazan, cucaña popular, baile de la Era y Txulalai— y un campeonato de aizkolaris por parejas. La verbena es lo más numeroso, y hay también una Alubiada Popular con alubia pinta alavesa y un pintxo solidario.
El cierre es casi tan vistoso como el resto. A las 20:00 h regresa la comitiva municipal acompañada por la Banda Municipal de Música, txistularis, atabales, trikitixas, panderos, gaiteros y tambores de la Academia Municipal de Folklore, la comparsa de gigantes y cabezudos y la banda de gaiteros y trikitixas de la misma academia. El fin de fiesta llega a las 20:45 en la Plaza de España con el toro de fuego. La entrada es libre, aunque se regula la circulación de vehículos y peatones por la afluencia masiva de gente.
Si te apetece alargar la jornada, el cerro de Olarizu, de unos 700 metros, corona el monte y guarda la Cruz de Olarizu, colocada en 1952 y envuelta en años recientes en peticiones de derribo. La subida se considera de dificultad intermedia, entre una y dos horas para un excursionista moderado, y por el camino se ven aves locales y pequeños mamíferos. El nombre del monte no viene de la cruz, sino de una antigua ermita dedicada a Santa María de Olarizu, constatada ya en 1465.
En 1743 se construyó la Casa de La Dehesa, el edificio civil más antiguo del lugar, que originalmente servía de establo para el ganado municipal que abastecía las carnicerías vitorianas. Se restauró en 1987 y en 1995 se convirtió en el Centro de Estudios Ambientales, que hoy alberga oficinas técnicas, laboratorios, el herbario y el banco de germoplasma del Jardín Botánico de Olarizu. El jardín se extiende por más de 120 hectáreas e incluye el Arboreto de los Bosques de Europa, con más de 500 especies de árboles representativos de la vegetación europea.
Para llegar, lo más cómodo es el autobús: la línea L2 para en Zumaquera, 94 y Zumaquera, 61, y la L10 en Heraclio Fournier. También hay aparcamiento en la avenida de Olarizu, cerca de la Casa de La Dehesa. La zona es accesible todo el año, aunque en invierno el terreno puede ponerse resbaladizo.
Fecha de publicación
1 de septiembre de 2026
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