
Pasear por la almendra medieval de Vitoria siempre tiene ese punto de descubrimiento, pero este lunes de marzo hay un motivo concreto para fijarse más en las fachadas de la calle Correría. El Palacio Maturana-Verástegui, situado en el número 141, ha dejado atrás su etapa de abandono tras una rehabilitación profunda que lo ha sacado definitivamente de la Lista Roja de Hispania Nostra. Este edificio del siglo XVI se levantó sobre lo que antes fueron fraguas y viviendas medievales destruidas por el fuego, y su construcción fue un símbolo de paz tras las guerras de bandos entre los Calleja y los Ayala. Hoy, tras finalizar las fases de consolidación estructural y mejora de accesibilidad financiadas por los fondos europeos NextGenerationEU, el palacio luce una imagen renovada que respeta su esencia histórica.
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Si te detienes frente a la fachada principal, puedes ver los escudos de las familias Maturana y Verástegui tallados sobre las puertas de entrada. También destacan los miradores del siglo XIX y unas pinturas barrocas del siglo XX que añaden un tercer escudo, el de los Díaz de Arcaya. Uno de los personajes más influyentes que habitó estas estancias fue Prudencio María Verástegui. Este político y militar alavés, que fue Diputado General en varias ocasiones y lideró los tercios alaveses durante la invasión francesa, es una figura clave para entender la Vitoria de finales del XVIII y principios del XIX. El palacio no solo guarda historia política; también tiene un vínculo estrecho con el cine, habiendo servido de escenario para el rodaje de \"La madre muerta\" de Juanma Bajo Ulloa y para la atmósfera de \"El silencio de la ciudad blanca\".
La gran novedad de este proyecto es que el palacio ha abierto sus puertas como el Espacio Memoria de la Ciudad. La antigua cochera y el zaguán, que fueron acondicionados en una primera fase de urgencia para frenar el deterioro de la cubierta, albergan ahora una exposición permanente sobre la evolución de Vitoria desde su fundación en 1181. Es un museo que no solo habla de linajes, sino de la historia de los barrios y de cómo se ha ido transformando la ciudad milenaria. La intervención ha incluido la sustitución de carpinterías, la recuperación de la herrería original y la instalación de iluminación LED, todo bajo un estricto control arqueológico que ha permitido documentar los estratos del siglo XIII que aún se conservan en el interior.
Esta recuperación es el punto de partida ideal para una ruta por el catálogo de casas y palacios del Casco Medieval. Al caminar por calles como Zapatería o Correría, se percibe ese trazado que se ha mantenido casi intacto durante siglos. La ruta propone un recorrido por edificios civiles y casas-torre que mezclan estilos gótico, renacentista y barroco, permitiendo entender la jerarquía social y urbana de la antigua Vitoria. Es una oportunidad para ver cómo edificios que estaban en riesgo de desaparecer se integran de nuevo en la vida cultural de la ciudad, ofreciendo un espacio donde la historia local se cuenta de forma directa a través de su propio patrimonio arquitectónico.
Fecha de publicación
16 de marzo de 2026
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