
El Villarreal CF volvió a encontrarse con las raíces de la ciudad el pasado 6 de agosto de 2026, cuando celebró su tradicional ofrenda floral a la Mare de Déu de Gràcia y a Sant Pasqual Baylón. El acto, celebrado antes del comienzo de la nueva temporada deportiva, reunió al presidente del club, Fernando Roig, al alcalde de Vila-real, José Benlloch, y a varios representantes de la corporación municipal. Más allá del calendario futbolístico, la ceremonia mantiene un vínculo directo entre la entidad amarilla y las tradiciones religiosas y culturales de la localidad.
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Las celebraciones estuvieron oficiadas por mosén Vicent Alvar, capellán de la Mare de Déu de Gràcia, y por mosén Vicent Pascual Esteller, conocido como Xento, sacerdote de la parroquia del Cristo del Hospital y seguidor del Villarreal CF. Durante la jornada también se recordó a mosén Guillermo Sanchis Coscollá, una figura muy ligada a la historia reciente del club y de Vila-real. Fallecido en la ciudad a los 86 años, ejerció como párroco durante casi seis décadas y fue conocido entre la afición por su particular grito de “¡Hip, hip, hurra!” en las ofrendas de temporadas anteriores. El Ayuntamiento lo nombró Hijo Adoptivo de Vila-real en 2006, un reconocimiento que refleja su relación con la vida local.
La devoción a la Mare de Déu de Gràcia tiene como referencia el ermitorio del Termet. La tradición de trasladar la imagen hasta la ciudad se remonta al siglo XVIII, con el voto perpetuo formulado en 1757, y la romería se celebra cada año el viernes anterior al primer fin de semana de septiembre. El santuario, protegido como Bien de Relevancia Local, conserva elementos de distintas épocas y una imagen que se venera en la ermita desde 1633. En 2007, la Virgen fue coronada en la iglesia arciprestal y declarada patrona de Vila-real.
El segundo homenajeado, Sant Pasqual Baylón, está unido a la ciudad de una forma especialmente cercana: murió en Vila-real el 17 de mayo de 1592, en el convento alcantarino del Rosario, y sus restos reposan en la Basílica de San Pascual. Fraile franciscano nacido en Torrehermosa en 1540, fue canonizado en 1690 y es patrón de Vila-real y de la diócesis de Segorbe-Castellón. Sus fiestas patronales se celebran durante diez días, con actos religiosos y propuestas populares como procesiones, desfiles, verbenas y actividades tradicionales.
Con esta ofrenda, el Villarreal CF conserva un gesto que se repite al inicio de cada temporada y que forma parte de la memoria compartida de la ciudad. El fútbol aparece aquí ligado a dos devociones locales y a una manera concreta de entender la relación entre el club, sus vecinos y el calendario de Vila-real.
Fecha de publicación
16 de agosto de 2026
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