
Aunque la 38.ª edición de FITCarrer ya terminó —se celebró del 28 de abril al 3 de mayo de 2026—, su programación dejó durante varios días una imagen muy concreta de Vila-real: plazas, parques, cantones y calles convertidos en espacios escénicos. El festival mantiene una propuesta de acceso gratuito y abierta a todos los públicos, con teatro, danza, circo, clown, música y espectáculos itinerantes. El lema de este año, «Te falta calle», resumía bien la idea de sacar la cultura de los recintos habituales y llevarla al centro de la vida urbana.
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El programa concentró sus principales funciones entre el viernes 1 y el domingo 3 de mayo. La jornada inaugural combinó la XIII Jornada Profesional del FITCarrer, dedicada al presente del sector y al Estatuto del Artista, con propuestas muy distintas entre sí. En el Cantó de l’Auditori, Out of the Deep Blue, de Autin Danse, presentó un títere marino de cuatro metros acompañado por una bailarina. Después, la Plaça de la Vila acogió Banaba Flup, de Street Fools, una pieza con humor y un bote salvavidas como punto de partida. La noche reunió en la Plaça Major Babel, el espectáculo de gran formato de la compañía local Xarxa Teatre, y Fabiolo Connection, de Rafa Maza.
El sábado fue el día con más variedad de recorridos y lenguajes. En la Plaça de la Vila, Gota, de Txema Muñoz, jugó con una ficción construida a partir de nubes y gotas imaginarias, mientras que en la Església arxiprestal Pepa Cases Sansa-Teatre presentó Invisibles, una pieza de danza y teatro sobre las cargas mentales y la corresponsabilidad. El Parc del Pilar concentró Artilusio, de Markeliñe, e Intrusos, de Lolo Fernández; en el Botànic Calduch, Àcid, de Sound de Secà, llevó percusión, movimiento y voz a la calle.
La programación continuó por la tarde y la noche en el Parc de la Maiorasga, con el circo contemporáneo de Domte, de Nacho Flores, Sóc, de Marta Sitjà, y Wild, de la compañía inglesa Motion House. El cierre de esa jornada quedó en manos de Zanguango Teatro y su propuesta El peor espectáculo del mundo, por el momento. El domingo, la Plaça Major acogió Eirenê, de La Troupe Malabó, compañía de la Comunitat Valenciana candidata a los Premios Max 2026, además de Playtime, de Kanbahiota, y Tenet, de Eunoia Kolektiva. También hubo teatro físico con Inquieto, una intervención itinerante portuguesa con Caricatures y acrobacia en Tenet.
FITCarrer nació en 1988 de la mano de Xarxa Teatre y se ha mantenido como una referencia del teatro de calle en Vila-real. La edición de 2026 incorporó además un homenaje a Joan Raga, actor y director vinculado al festival, fallecido en julio de 2025. El viernes se entregó el XIV Premi Ramón Batalla, que en esta ocasión reconoció al público como parte esencial de las artes de calle. La pieza del galardón fue creada por Roberto Bort, de ARTEFACTUM, a partir de una piedra reutilizada.
La presentación del festival en FITUR lo situó como una propuesta de turismo cultural sostenible, con la cultura entendida por la organización como un derecho de acceso público. La Concejalía de Cultura y Tradiciones coordinó una edición con 18 compañías del Reino Unido, Portugal y distintos puntos del Estado, junto a una presencia destacada de artistas locales. Entre las colaboraciones figuraron el INAEM, el Institut Valencià de Cultura, la Diputación de Castellón y empresas de Vila-real. El festival volvió a plantear así otra forma de recorrer la ciudad: siguiendo una función, cambiando de plaza y encontrando el escenario allí donde normalmente solo hay paso.
Fecha de publicación
2 de septiembre de 2026