Hay edificios que pasan desapercibidos por lo cotidiano que resulta tenerlos delante, y la Casa de Santa Teresa es uno de ellos. Es un chalet ecléctico, aislado y rodeado de jardín, que se levanta justo al lado de la Biblioteca Museo Víctor Balaguer en Vilanova i la Geltrú. Durante la primera mitad de 2026 ha estado cerrada por una rehabilitación y restauración completa, y ahora abre sus puertas para que se pueda conocer por dentro, con una visita guiada que explica su historia y los usos que ha ido acumulando a lo largo del tiempo.
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La casa se construyó en 1889, obra del arquitecto municipal Bonaventura Pollés i Vivó, y nació con una función muy concreta: servir de residencia a Víctor Balaguer cuando pasaba tiempo en Vilanova. Desde entonces su destino ha sido un trajín constante: ha funcionado como museo, como residencia, como biblioteca y como sala de talleres y actividades. Con el tiempo pasó a formar parte del conjunto del museo, y hoy conserva algunas piezas de interés, sobre todo muebles del siglo XIX. La reforma reciente la prepara para un nuevo papel: convertirse en el espacio de bienvenida para quienes visitan la Biblioteca Museo.
Por fuera, el edificio es un ejemplo curioso de eclecticismo. Tiene planta rectangular, sótano, planta baja elevada respecto al terreno, un piso y una azotea por la que sale la caja de la escalera. Las fachadas son casi simétricas, con ventanas rectangulares y de arco muy rebajado, ojos de buey y tribunas, y una moldura perimetral que separa decorativamente la planta baja del primer piso. Lo corona una cornisa con barandilla de balaustres planos, y las paredes lucen unas franjas horizontales que simulan ladrillos. En una de las fachadas hay un busto de Santa Teresa de Jesús, obra de Francisco Pagés Serratosa, erigido en memoria de Teresa Cirera, la madre de Víctor Balaguer, que da nombre a la casa.
Las visitas guiadas son gratuitas y duran unos 45 minutos, pero funcionan con reserva previa obligatoria y plazas limitadas, con un máximo de cuatro por reserva. En junio, julio y agosto se realizan los jueves, a las 19:00 en catalán y a las 20:00 en castellano; en septiembre pasan a los sábados, a las 17:00 en catalán y a las 18:00 en castellano. Hay que elegir bien la hora según el idioma, porque no se puede cambiar sobre la marcha. El día de la visita hay que enseñar el comprobante de la reserva, y como la demanda es alta y muchas fechas se agotan rápido, el museo pide avisar con antelación si no puedes asistir para ceder la plaza. Si no tienes reserva, recomiendan mirar la web los jueves por la mañana, que es cuando suelen liberarse entradas de última hora.
Es un plan tranquilo, casi de barrio, para quien quiera descubrir un rincón del patrimonio local que rara vez se ve abierto. La casa está protegida como bien cultural de interés local y pertenece al Ayuntamiento de Vilanova i la Geltrú, así que entrar es, en el sentido más literal, asomarse a un trozo de la historia de la ciudad. Si te apetece un paseo cultural sin prisas, esta es una buena excusa para acercarte al conjunto del museo y conocer la casa desde dentro.
Fecha de publicación
23 de agosto de 2026