
Si eres de las que sigue de cerca la hostelería de Vigo, seguro que te has dado cuenta de que algo está cambiando en la ciudad. No hablamos solo de aperturas nuevas, sino de cómo los locales de toda la vida están encontrando una segunda juventud. Es lo que se conoce como la tendencia de las Neotabernas: coger un clásico, mantener su alma de barrio, pero darle una vuelta de tuerca en la gestión y, sobre todo, en la propuesta gastronómica.
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El ejemplo más reciente y sonado es el relevo en el mítico Follas Novas. Este restaurante, situado en la esquina de Rosalía de Castro, fue un referente de la cocina viguesa durante más de treinta años de la mano de los hermanos Barreiro (Víctor y Albino), conocidos por su comida tradicional gallega con un toque contemporáneo. Aunque los fundadores traspasaron el negocio en 2023, la nueva etapa fue breve y complicada. El local cerró en julio de 2024, y a principios de 2025 se declaró el concurso de acreedores voluntario, con una deuda que superaba los 215.000 euros. Fue un final triste para un clásico, pero ahora llega la noticia que lo cambia todo: el equipo de Taberna Rabuda se hará cargo del espacio.
Para entender por qué esto es una gran noticia, hay que conocer la trayectoria de Rabuda. Este equipo, liderado por Andrea Portela y Miguel Rueda, ya demostró su buen hacer en la Taberna Marimorena, en el Casco Vello, antes de abrir Taberna Rabuda en la Rúa Doutor Cadaval, 32, en 2022. Su filosofía se centra en crear un ambiente familiar y de barrio, rindiendo homenaje a esas "mulleres rabudas" que sacaron adelante a sus familias, como Ramona, la bisabuela de Andrea. Su cocina es un tapeo tradicional, casero y popular, pero con una carta que viaja por toda la península: desde el cocido gallego y el pulpo á feira hasta las gildas vascas y las frituras andaluzas. Este enfoque les valió el reconocimiento de un Solete Repsol en 2024, consolidándose como un lugar de referencia en el centro de Vigo.
Ahora, el equipo de Rabuda se enfrenta al reto de resucitar el Follas Novas, pero no esperes que trasladen su taberna actual. Ellos mismos han confirmado que la intención es aprovechar el local de Rosalía de Castro para lanzar una propuesta completamente nueva e independiente. El proyecto está en fase embrionaria, pero afirman que quieren traer a Vigo un concepto culinario que aún no existe en la ciudad, buscando sorprender a los vigueses. Es un movimiento que subraya la confianza en la cocina de producto y en la reinvención de espacios con historia.
Este caso no es aislado, sino que forma parte de una renovación más amplia del tejido hostelero de Vigo. El propio Casco Vello es un hervidero de locales que combinan lo tradicional con lo moderno. Piensa en sitios como As Marías en la Rúa Real, que ofrece producto gallego de lonja con un ambiente marinero y tradicional, o la Tapería Socairo, que recrea el estilo marinero clásico en la Plaza de la Colegiata. Incluso locales con un toque más cool como La Central Gastro, en la Praza da Constitución, o SOTA, en la Calle Real, demuestran que la clave está en mantener la autenticidad del producto local (marisco, tapas, vinos) mientras se actualizan los espacios y los conceptos. La llegada del equipo de Rabuda al antiguo Follas Novas es la prueba de que, en Vigo, los bares de toda la vida están más vivos que nunca, listos para su segunda, y muy esperada, juventud.
Fecha de publicación
20 de enero de 2026
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