
El Camino Portugués de la Costa es una de las rutas jacobeas que más ha crecido en la última década, y tiene un reclamo difícil de ignorar: es la única que sigue buena parte del litoral atlántico, con playas de arena blanca, acantilados rocosos, villas marineras y bosques. Sale desde Oporto y se une al Camino Portugués Central en Redondela, desde donde continúa por el tramo clásico —Pontevedra, Caldas de Reis y Padrón— hasta Santiago de Compostela. En total son entre 270 y 280 kilómetros, repartidos en trece etapas a pie o cuatro en bicicleta.
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Para quien sale desde Vigo, el tramo es corto y muy manejable. La etapa que llega a la ciudad arranca en A Ramallosa y cubre unos 20 a 22,6 kilómetros, con aproximadamente cinco horas de caminata. La siguiente, ya en territorio gallego, lleva de Vigo a Redondela en unos 15,4 a 23,3 kilómetros, según la variante que se elija, y entre cuatro y cinco horas y media. Es en Redondela donde la ruta de la costa se funde con la central y se encadena con las etapas más conocidas: Pontevedra, Caldas de Reis, Padrón y el tramo final hasta la catedral.
La ruta también se conoce como Camino Monacal por la cantidad de monasterios que aparecen en el trayecto, entre ellos el Monasterio de Santa María de Oia, un cisterciense del siglo XII en el pueblo de Oia, en Pontevedra. Su historia se remonta a principios del siglo IX, con el descubrimiento del sepulcro del apóstol Santiago el Mayor, y creció en el siglo XII con la independencia de Portugal. Por aquí pasaron peregrinos desde el siglo XVI, incluida la reina Isabel de Portugal en 1325 y el rey D. Manuel I a principios del XVI. El estudio y la señalización oficial empezaron hacia 1993, y la Xunta de Galicia la reconoció como ruta jacobea oficial en 2009.
En lo práctico, el trazado oficial se marca con flechas amarillas, aunque existe una senda litoral paralela con señalización variada —postes de madera, marcas GR, flechas verdes o azules— que puede resultar más exigente por los tramos de arena y el viento. Por eso se recomienda calzado resistente al agua, consultar las mareas y apoyarse en aplicaciones como Wikiloc o Gronze Maps. Si se empieza en Baiona, el tramo hasta Santiago ronda los 128 kilómetros oficiales, que pueden estirarse hasta los 147 según las variantes litorales, repartidos en seis etapas.
Para obtener la Compostela hay que caminar al menos 100 kilómetros a pie —o 200 en bicicleta— y conseguir dos sellos diarios en los últimos cien. La Compostela se entrega escaneando el QR de la credencial sellada en la Oficina del Peregrino de Santiago de Compostela, en la Rúa Carretas, 33, que abre de 9:00 a 19:00 sin interrupción, salvo el 25 de diciembre y el 1 de enero. En Baiona, la credencial se puede comprar en el Hotel Anunciada por 3 euros.
Cerca de Redondela, en la Ensenada de San Simón, quedan las islas de San Simón y San Antón, unidas por un puente. En la Edad Media fueron centro monástico, en 1589 las saquearon piratas ingleses, en el siglo XIX funcionaron como lazareto y, durante la Guerra Civil y la dictadura, como campo de concentración para presos políticos hasta 1943. Hoy son Bien de Interés Cultural desde 1999 y forman parte del centro de recuperación de la memoria histórica 'A Illa do Pensamento', con auditorio, biblioteca, escuela de mar y restaurante, visitable en embarcación o nadando con autorización previa.
Fecha de publicación
12 de septiembre de 2026