
Hay sitios que no necesitan presentación porque se explican solos en cuanto cruzas la puerta, y El Canillero, en la calle Herreros, 7, es uno de ellos. Es cocina casera en el sentido más literal: mesa larga, ambiente tranquilo, antigüedades por las paredes y ese aire rústico y familiar que te hace sentirte en casa antes incluso de pedir. Si buscas un sitio para tapear con colegas sin prisas, este es el sitio. La terraza soleada es un plus en cualquier época del año, y el aparcamiento gratuito, con plazas de sobra, quita uno de los dolores de cabeza habituales.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Vélez-Málaga y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
La carta tira de producto y de cocina de toda la vida. Para empezar, hay una variedad enorme de entrantes: mejillones con gambones, boquerones fritos, gazpachuelo, sopa de marisco, papas arrugás con mojo, salmorejo y, por supuesto, el pulpo, que aparece en varias versiones, a la gallega y a la brasa. De segundo, el chivo es el protagonista indiscutible, con el chivo al ajillo y la carrillera como platos estrella. Para rematar, tiramisú, tarta de tres chocolates y tarta de queso. Entre semana hay menú de dos platos con postre y bebida incluidos, una opción práctica para el día a día. Los precios se mueven entre los 10 y los 30 euros: los platos más elaborados rondan los 20-30 euros y los más sencillos quedan entre 10 y 20.
El equipo es parte del encanto. En cocina manda Javier y en sala está Sylvia, y esa combinación se nota en el trato: un personal amable y cercano que te hace sentir bienvenido. Eso sí, conviene ir con calma, porque el servicio puede pecar de lento y los tiempos de espera a veces se alargan bastante, incluso superando la hora y media o las dos horas en los días más movidos. No es un sitio para comer con el reloj en la mano, sino para disfrutar del momento.
En cuanto a números, el restaurante acumula una valoración media de 4,2 sobre 5 basada en 394 reseñas, aunque otras fuentes hablan de un 4,1 con algo más de 400 opiniones, lo que da una idea bastante clara del nivel. Un detalle que se agradece: hay opciones sin gluten en el menú, así que nadie se queda sin comer. Y si vas con alguien que no domina el español, el personal habla inglés, un gesto que no siempre se encuentra en los sitios de barrio.
El horario es muy amplio, aunque hay que tenerlo presente para no encontrarse con la puerta cerrada: lunes cerrado; martes, miércoles, viernes y sábado de 8:00 a 18:00; jueves abre una hora antes, a las 7:00, y cierra también a las 18:00; y los domingos, de 9:00 a 18:00. Para cualquier duda o reserva, el teléfono es el 676 45 35 74. En resumen, El Canillero es un clásico del tapeo local: comida casera, ambiente familiar y un equipo que te trata como a uno más, siempre y cuando no tengas prisa.