
La exposición Bodies Evolution ha recalado en Valladolid, concretamente en el recinto de la Feria, para mostrar los entresijos de la anatomía humana a través de la técnica de la plastinación. Este método, que permite conservar cuerpos reales con un nivel de detalle asombroso, fue ideado por el anatomista alemán Gunther von Hagens en 1977 y patentado poco después. Gracias a esta innovación, más de 31 millones de personas en todo el mundo han podido observar de cerca lo que normalmente solo se ve en libros de medicina o en facultades especializadas.
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El recorrido por la Feria de Valladolid, situada en la Avenida Ramón Pradera, está diseñado para durar aproximadamente una hora. Al llegar, la visita comienza con un documental de unos ocho minutos que explica la historia de la humanidad y el proceso científico detrás de la muestra. Es una introducción necesaria para entender el valor de las piezas expuestas, que incluyen 8 cuerpos completos y más de 100 órganos individuales. Todas estas piezas fueron donadas a la ciencia y muchas de ellas tuvieron una vida previa como material docente en instituciones como la Universidad de Murcia, habiendo sido cedidas tras agotar su utilidad académica.
La exposición se organiza por sistemas anatómicos, lo que permite ver de forma aislada pero conectada el sistema nervioso, el muscular, el óseo, el circulatorio, el digestivo, el reproductivo y el respiratorio. Resulta especialmente curioso observar el sistema digestivo completo, cuya fragilidad exige un embalaje extremadamente cuidadoso con cajas de espuma y papel de burbuja para su traslado entre ciudades. También destaca el sistema reproductor femenino, una de las partes más difíciles de conseguir para estas muestras debido a la menor disponibilidad de donaciones en comparación con las masculinas en los centros médicos.
En cuanto a la logística de la visita, el recinto es accesible y se encuentra a unos diez minutos a pie de la Plaza Mayor de Valladolid. Aunque no se trata de una visita guiada tradicional con horarios fijos, hay personal en las salas para resolver dudas y códigos QR para acceder a audioguías desde el teléfono móvil. Se permite tomar fotografías y grabar vídeos, siempre que se haga sin flash para respetar la conservación de las piezas. Es importante recordar que la muestra estuvo disponible en la ciudad desde el 8 de febrero hasta el 15 de marzo de 2026, con cierres específicos algunos lunes y días puntuales de febrero y marzo.
Respecto a los precios, la entrada general para adultos se fijó en 12 euros, mientras que los niños de 5 a 15 años pagaban 10 euros. Los menores de 4 años tenían acceso gratuito. También se ofrecieron tarifas reducidas de 8 euros para pensionistas y personas con movilidad reducida, disponibles únicamente en taquilla previa identificación. Para quienes acudieron en familia, los packs para dos adultos y uno o dos niños permitieron ajustar el presupuesto. En definitiva, una oportunidad para conocer de cerca la biología humana y reflexionar sobre el cuidado de nuestro cuerpo, a menudo descrito como la máquina más perfecta jamás creada.
Fecha de publicación
25 de marzo de 2026
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