
Hay planes que parecen sacados de una película y que, además, quedan a un paso de casa. La Feria Barroca de Valdemoro es uno de ellos: un mercado artesano ambientado en el siglo XVII, en pleno Siglo de Oro, que se celebra cada año en la plaza de la Constitución y que se ha ganado fama de ser uno de los más fascinantes de la Comunidad de Madrid. Lo mejor es que no hace falta gran despliegue para llegar: está a unos 30 minutos en tren desde la estación de Atocha, así que funciona igual de bien como escapada de tarde que como plan completo de fin de semana.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Valdemoro y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
El origen de la feria tiene su gracia. Conmemora el Privilegio de Feria que el rey Felipe III otorgó a la villa en 1603, un reconocimiento que permitió a Valdemoro organizar mercados y la convirtió en un punto de comercio y reunión. La versión contemporánea nació en 2004, cuando se recuperó para celebrar el cuarto centenario de aquel privilegio. Históricamente, el primer mercado se celebró en agosto de 1603, coincidiendo con la festividad de la Asunción de la Virgen, y duró ocho días; más tarde se trasladó a octubre y, en el siglo XVIII, Fernando VI lo amplió a veinte días. La tradición se abandonó en 1843, y no volvió a despertar hasta más de siglo y medio después.
La edición más reciente, la vigésima, se celebró del viernes 3 al domingo 5 de octubre de 2025, y da una idea clara de lo que se puede esperar. El viernes abrió por la tarde con cetrería, títeres, cuentacuentos, pasacalles musicales y teatro; el sábado se centró en rutas históricas teatralizadas por el casco antiguo, conciertos de corales locales y un ritual del fuego con música celta; y el domingo cerró con el pasacalles 'Visita Real y Privilegio de Feria', que recorrió la Torre del Reloj y las plazas del centro. Durante todo el fin de semana hubo talleres, tiro con arco, ajedrez y actividades para los más pequeños, así que es un plan que aguanta bien con niños.
El escenario ayuda mucho. La plaza de la Constitución es de estilo castellano, con sus soportales y balconadas, y alrededor quedan otros vestigios del pasado: la Fuente de la Villa y el Lavadero Municipal, construidos por el duque de Lerma en 1605 en piedra de Colmenar; la ermita del Santísimo Cristo de la Salud, un humilladero del siglo XVII convertido en construcción barroca; la iglesia parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, declarada Monumento Histórico Artístico en 1981; y edificios como el Convento de la Encarnación, la Torre del Reloj de 1672 o la Casa del Rey, antiguo colegio jesuita. Valdemoro pasó a la provincia de Madrid a principios del siglo XIX, antes pertenecía a Segovia, y conserva ese aire de pueblo histórico que encaja a la perfección con una feria barroca.
Si te gusta la historia, la artesanía y los planes que no exigen coche, esta feria es una cita fija del calendario madrileño. Conviene estar atento a las fechas del próximo año, porque es el tipo de escapada que se disfruta igual en familia que con amigos, y con el tren de cercanías como aliado.
Fecha de publicación
23 de julio de 2026
Más información