
Si hace tiempo que no te metes por el centro de Valdemoro, este otoño es un buen momento para volver a mirarlo. El Ayuntamiento ha ido cerrando varias intervenciones en el casco urbano que cambian el aspecto de calles que muchos cruzamos a diario sin fijarnos, y el resultado se nota sobre todo cuando vas caminando. La más evidente es la primera fase de un plan de asfaltado que ha dejado seis calles del centro con el firme nuevo: Los Faroles, Eloy Gonzalo, Sor Justa Domínguez, General Martitegui, Cristo de la Salud y Alarcón. La operación costó 413.943 euros, financiados con el Plan Regional de Inversiones y Servicios de Madrid (PRISMA), y no fue solo echar asfalto: incluyó fresado, preparación, tapas y saneo, riego, aglomerado de las calzadas, reposición de la señalización horizontal y colocación del mobiliario urbano. Es decir, que lo que se ha estrenado es más que una capa de alquitrán.
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Pero el cambio no se queda en esas seis calles. El municipio ha puesto en marcha un plan de asfaltado más amplio que va a mejorar el firme de más de 53.800 metros cuadrados de calzada, repartidos en 72 vías, con una inversión que supera los 2,5 millones de euros. Es el tercer plan de asfaltado de esta legislatura, así que la maquinaria no para. A eso se le suma una licitación reciente de más de 800.000 euros para otras quince calles del municipio, y tres nuevos pasos de cebra inteligentes instalados en puntos distintos, con una inversión de 150.000 euros, pensados para dar más seguridad al cruzar.
Quien camina por el centro también notará que las aceras han ganado terreno. Se han ampliado aceras y mejorado la red peatonal en el entorno de la calle Aguado, General Martitegui, Seseña y General Dabán, y en la plaza de las Monjas, con intervenciones para garantizar la seguridad de los viandantes y delimitar las zonas de aparcamiento. Hay dos cambios puntuales que se agradecen en el día a día: en la confluencia de la calle Pozo Chico con la avenida de Andalucía se ha ensanchado la acera dos metros, y en el cruce de las calles Brasil y Venezuela se ha creado un itinerario peatonal con pasos de cebra y una isleta.
Todo esto encaja dentro de algo más grande: el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) de Valdemoro. No es una obra concreta que se pueda tocar hoy, sino un documento estratégico que se elaboró durante dos años, con más de 5.000 horas de trabajo de ingenieros, arquitectos y urbanistas. Su idea de fondo es dejar el coche fuera del casco antiguo, incrementar el transporte público, destinar vías para la bicicleta y fomentar el vehículo compartido, además de recuperar espacios para el peatón, reducir el ruido y las emisiones y mejorar la iluminación y el mobiliario urbano. Es un plan por etapas, y lo que se ve ahora en las calles —más acera, mejor firme y pasos de cebra— es precisamente la parte que se puede pisar.
Así que, si te apetece una ruta tranquila este otoño, el centro se presta. Empezar por las calles recién asfaltadas, seguir por las aceras ampliadas y fijarse en esos pequeños cambios que, sumados, hacen que el casco sea más amable para ir a pie que para ir en coche.
Fecha de publicación
12 de septiembre de 2026