
El Museo de las Tierras del Ebro, en Tortosa, ha incorporado una experiencia de realidad inmersiva para acercar sus yacimientos arqueológicos emblemáticos al público. La propuesta se presenta como una forma novedosa y familiar de descubrir el patrimonio de la comarca, y es el tipo de novedad que cambia un poco el guion habitual de una visita al museo.
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El edificio en sí ya es parte del plan. El museo ocupa el antiguo matadero municipal, en el barrio de Sant Jaume, junto al río Ebro, y se considera una de las mejores obras modernistas de Tortosa. En 2021, en el marco de la Capital de la Cultura Catalana, fue elegido por votación ciudadana como uno de los siete Tesoros del Patrimonio Cultural de la ciudad. Se construyó en 1908 y consiste en un conjunto de pabellones estructurados simétricamente dentro de un recinto cerrado de planta rectangular, levantado sobre terrenos ganados al río. El diseño es obra del arquitecto Pau Monguió y destaca por el uso de ladrillo visto, azulejos y teja vidriada de estilo mudéjar. El espacio expositivo recorre cronológicamente las etapas históricas de la ciudad a través de seis ámbitos temáticos repartidos entre la planta baja y un altillo, dentro de un complejo de 5.500 metros cuadrados, de los cuales más de 2.000 están construidos y distribuidos en once pabellones que albergan salas de exposiciones y otros usos museísticos.
Dentro hay más de 4.000 piezas de carácter arqueológico, histórico, etnológico y artístico, que van desde la prehistoria hasta el siglo XX: utensilios de sílex, estelas funerarias romanas, cerámica andalusí, capiteles góticos, señales de riada, herramientas de alfarería local y obra pictórica y escultórica de artistas tortosinos. Se exhiben vestigios de la Ilercavònia, Dertosa y Turtuxa, y las piezas provienen tanto de la colección propia como de depósitos de instituciones como el Museo del Prado, el MNAC, el Museu Nacional Arqueològic de Tarragona y el Museo de las Terres de l'Ebre. La obra contemporánea de Leonardo Escoda interactúa transversalmente con el espacio.
Para organizar la visita conviene tener claros los horarios, que cambian según la temporada. Del 1 de octubre al 30 de abril abre de martes a sábado de 10:00 a 13:30 y de 16:00 o 16:30 a 18:30, y domingos y festivos de 11:00 a 13:30. Del 1 de mayo al 30 de septiembre, el horario de tarde se amplía: de martes a sábado de 10:00 a 13:30 y de 16:30 a 19:30, con los domingos y festivos igual que antes. Cierra todos los lunes, el 1 y 6 de enero, el 25 y 26 de diciembre y el primer domingo de septiembre, por la Fiesta Mayor. La entrada general cuesta 3 euros, la reducida 2 euros para mayores de 65 años, familias numerosas o monoparentales, personas con discapacidad, estudiantes y titulares de tarjetas como la Sefarad Card o Privilegium, y baja a 1 euro para grupos de 50 o más personas. Tienen acceso gratuito los menores de 14 años, los miembros del Club Super 3, los profesores acreditados, los guías turísticos, los miembros ICOM, los titulares de la Tortosa Card y el último domingo de cada mes. El museo está en la rambla Felip Pedrell, 3, y cuenta con espacios para eventos y audioguías, además de estar adherido al programa Apropa Cultura.
Fecha de publicación
23 de julio de 2026
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