
Hay rincones de Tortosa que uno pasa por delante sin mirar arriba, y la cubierta del ábsis de la Catedral de Santa María de la Asunción es uno de ellos. Desde mayo, esa parte semicircular del presbiterio, con sus contrafuertes y arbotantes, se puede visitar por dentro, algo que antes estaba reservado a las grúas y a los andamios. La apertura llega tras cerrar la segunda fase de una restauración dirigida por los arquitectos Carles Brull y Andreu Alfonso, que recuperó más de medio millar de elementos arquitectónicos y decorativos barrocos: gárgolas, capiteles y vidrieras que habían quedado en el olvido.
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La intervención no fue solo cosmética. Se cerraron las almenas que venían del siglo XIV, que habían quedado con apenas ocho elementos, para frenar las filtraciones de agua; se coronaron las torretas inacabadas con un casco protector y se rehabilitaron ventanales dañados durante la Guerra Civil. En total, la obra costó 552.742 euros, financiados con el 2% Cultural del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana y la Diputación de Tarragona. La visita se hace en grupos reducidos y con guía: se sube desde el claustro por la escalera de Santa Catalina y se baja por la torre de Sant Pere y la capilla de Santa Anna, un recorrido circular que te deja ver el templo desde un ángulo que casi nadie conoce.
Para situarse, la catedral está en el Carrer del Palau, 5, a los pies del Castillo de la Suda y con el Ebro a los pies. Es gótico catalán con fachada barroca del siglo XVIII, y se levanta sobre lo que fue el foro romano, la sede visigótica y la mezquita mayor de la ciudad andalusí. Su construcción arrancó en 1347 y no se terminó hasta 1757, y dentro guarda una doble girola que es la única de su clase en Cataluña. En 2021, por votación popular, entró entre los siete Tesoros del Patrimonio Cultural de Tortosa, y desde 1931 es Bien de Interés Cultural. La fachada barroca, levantada entre 1728 y 1757 con piedra de Flix, Vinebre, Ascó y Riba-roja del Ebro, quedó abierta al río en 2015 tras el derribo de los edificios que le tapaban el frente.
El resto del templo sigue dando para mucho. El Retablo Mayor de Santa María, del siglo XIV y en madera policromada, la Capilla de la Virgen de la Cinta, iniciada en 1672 con jaspes rosados de Tortosa, el claustro gótico del siglo XIII y la sillería del coro del siglo XVI son las paradas obligadas. El museo guarda la exposición permanente 'Sancta Maria Dertosae', con más de 200 piezas que abarcan nueve siglos, y bajo el suelo se conservan los túneles que sirvieron de refugios antiaéreos durante la Guerra Civil. La catedral cierra los lunes; de martes a sábado abre de 10:30 a 13:30 y de 16:00 a 19:00, con horario de verano de 16:30 a 19:00; y los domingos y festivos, de 11:00 a 13:30. La entrada general cuesta 5 euros, con donativos para jubilados, carnet joven y familias, y 4 euros para niños de 10 a 16 años. Las visitas guiadas de Visitur rondan los 10 euros para adultos y los 6 para jóvenes, y son gratuitas para menores de 10 años.
Fecha de publicación
16 de agosto de 2026