
El domingo pasado, Sant Jaume d'Enveja volvió a oler a arroz. La DOP Arròs del Delta celebró allí la segunda edición de su Concurso Nacional de Arroz, y el escenario no pudo ser más apropiado: las antiguas instalaciones de la Cambra Arrossera, que en su día fueron el corazón del comercio arrocero del Delta. Una veintena de participantes se pusieron el delantal con una misión clara: cocinar el mejor arroz del Delta, con el grano de la DOP como protagonista absoluto.
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Las reglas eran sencillas pero exigentes. Los concursantes tenían poco más de una hora y media para preparar un arroz siguiendo una receta tradicional de la cocina deltaica, y todos trabajaban con los mismos ingredientes. El jurado no dejó nada al azar: valoró el punto de cocción del grano, el sabor, la presentación y la textura. La idea de fondo es tan bonita como práctica: dar a conocer el arroz local y, sobre todo, rescatar del olvido recetas que forman parte del patrimonio gastronómico del Delta del Ebro.
Noelia Balagué, presidenta de la DOP Arròs del Delta, lo resumió con sencillez: «Recuperamos una receta perdida que hacían las abuelas hace muchos años». Y esa mezcla de nostalgia y fogones reunió a gente de distintas procedencias. Entre los participantes hubo vecinos de las Terres de l'Ebre —como Laura Garcia, de Roquetes, que se estrenó en el concurso junto a su pareja— y también concursantes valencianos. El primer premio, por cierto, se lo llevó la pareja formada por Francesc y Paquita, llegados desde la Comunidad Valenciana.
El concurso no es un evento aislado. Forma parte de la Ruta de la Sega de l'Arròs, que se reparte entre siete municipios de las Terres de l'Ebre y que acompaña el ciclo natural del cereal. Joan Gòdia, director general de Empresas Agroalimentarias, Calidad y Gastronomía, subrayó la importancia de conservar y preservar el arroz con sello DOP del Delta del Ebro, un producto que define buena parte de la identidad económica y cultural de la zona.
La campaña arrocera, además, está en pleno movimiento. La entrada de arroz bomba en las cámaras ya se ha completado y, según Balagué, en aproximadamente una semana empezará a cosecharse a pleno rendimiento el resto de variedades. Es decir, que el arroz que se cocinó el domingo es solo el aperitivo de lo que viene en los próximos días.
Para quien se haya quedado con ganas de probar algo parecido en casa, existe una receta recuperada de arroz a la cazuela del Delta del Ebro que encaja con el espíritu del concurso. Lleva arroz bomba Illa de Riu, costilla de cerdo, pechuga de pollo, mejillones, cigalas, cebolla, ajos, tomates maduros, guisantes y una picada de ajo, azafrán y perejil. Se saltean primero las cigalas, luego el pollo y la costilla, se hace el sofrito, se rehogan el arroz y los ingredientes reservados, y se cuece con agua hirviendo unos quince minutos, añadiendo los mariscos al final y dejando reposar tapado. Un buen vino con D.O. Terra Alta, como un Edetana tinto, acompaña bien el conjunto. Sea en una cazuela casera o en un concurso, el arroz del Delta sigue siendo el gran protagonista de estas tierras.
Fecha de publicación
9 de septiembre de 2026