
El eclipse solar parcial ya pasó, pero merece la pena repasar cómo se vivió en Torremolinos, porque fue uno de esos planes que funcionan igual de bien en la montaña que junto al mar. El fenómeno empezó alrededor de las 19:43 y alcanzó su fase máxima cerca de las 20:38, cuando casi el 95% del disco solar quedó oculto. El Ayuntamiento coordinó el dispositivo con la Policía Local, Protección Civil y agentes forestales, y con la colaboración de Aselimsa y Litosa, y repartió 1.000 gafas homologadas gratis, que es el único elemento seguro para mirar al cielo: las gafas de sol convencionales, las cámaras, los prismáticos o los telescopios sin filtros solares certificados no protegen los ojos.
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Los dos puntos elegidos para seguirlo fueron la Cañada del Lobo y el Parque de la Batería, con recepción de visitantes desde las 18:30. La Cañada del Lobo es un paraje natural en la montaña, a pocos minutos del centro, donde el refugio permaneció abierto de 19:00 a 21:30 para el uso de los aseos y a esa hora se facilitó la evacuación ordenada. Es un entorno muy propio de la zona: una red de senderos que atraviesa un denso pinar salteado de encinas, alcornoques, acebuches y palmitos, especies típicamente mediterráneas, con varios miradores que ascienden entre los pinos y ofrecen vistas de la Costa del Sol y del mar Mediterráneo. En uno de ellos está la escultura de un lobo aullando. Para acceder en vehículo privado hay que tomar la salida 222 de la A-7, desde el cementerio nuevo de Benalmádena, y hace falta pedir permiso previo. Las recomendaciones para quien se animó fueron claras: linterna o frontal cargado para el descenso nocturno, calzado de montaña cerrado y con buen agarre, bastante agua y ropa adecuada, porque en la sierra la temperatura baja rápido al caer la noche.
El Parque de la Batería, al norte de La Carihuela y junto a la parada de tren de Montemar Alto, es la otra cara de la moneda: el gran pulmón verde de Torremolinos, con más de 74.000 metros cuadrados y más de un millar de árboles de 25 especies distintas. Se inauguró en julio de 2007 y su nombre viene de la antigua batería defensiva de costa que había aquí, de la que todavía se ven algunos cañones de artillería y dos búnkeres subterráneos. Dentro hay un lago artificial de más de 9.000 metros cuadrados con la estatua del dios Neptuno en el centro y servicio de alquiler de barquitas, una torre mirador de 15 metros con ascensor, un tiovivo veneciano con más de 50 figuras de animales y carrozas, y el Árbol de Chupetes, una tradición sueca en la que los niños cuelgan su último chupete con una nota o un dibujo, uno de los pocos que existen en España. También dispone de un escenario para conciertos al aire libre inaugurado en el verano de 2021, una zona de juego infantil de unos 650 metros cuadrados dividida por edades y una red de senderos adoquinados con elementos ornamentales. En verano abre de 09:00 a 22:00, cuenta con 150 plazas de aparcamiento junto a la entrada principal y admite mascotas.
Sea cual sea el punto elegido, la regla de oro se mantuvo igual: usar exclusivamente gafas homologadas, supervisar a los menores y nunca mirar directamente al Sol sin protección adecuada. Un eclipse parcial del 95% es un espectáculo gratuito y muy fotogénico, y Torremolinos lo organizó para que se pudiera disfrutar en familia, ya fuera entre los pinos de la sierra o mirando al mar desde el parque.
Fecha de publicación
13 de agosto de 2026
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