
El eclipse solar parcial que Torremolinos organizó para el pasado 12 de agosto ya es historia, pero merece la pena dejar constancia de cómo se vivió, porque el Ayuntamiento montó un despliegue poco habitual para un fenómeno astronómico. La cita fue el miércoles 12, y el municipio habilitó dos espacios públicos muy distintos entre sí para que vecinos y turistas pudieran seguir el eclipse con seguridad: el Parque de la Batería, en pleno casco urbano, y La Cañada del Lobo, en pleno entorno natural. El evento arrancó a las 19:43 y alcanzó su fase máxima a las 20:38, momento en el que cerca del 95% del disco solar quedó oculto.
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La seguridad fue el eje de todo. Se repartieron 1.000 gafas homologadas de manera gratuita entre los dos puntos, con una recomendación que no admitía matices: usar exclusivamente gafas específicas homologadas. Las gafas de sol convencionales, las cámaras, los prismáticos o los telescopios sin filtros solares certificados no ofrecen protección segura, y la consigna fue clara: nunca mirar directamente al Sol sin la protección adecuada. Las instalaciones estuvieron abiertas al público desde las 18:30 hasta las 21:30, y una vez finalizada la actividad, se facilitó la evacuación ordenada de los espacios. La actividad fue gratuita y contó con la coordinación de Policía Local, Protección Civil y agentes forestales, con la colaboración de Aselimsa y Litosa.
Los dos escenarios no podían ser más diferentes. El Parque de la Batería, en la Avenida del Carmelo, se configuró como el punto urbano y accesible, pensado para el público general y familiar. Con más de 74.000 metros cuadrados, más de un millar de árboles de 25 especies distintas y un lago artificial de más de 9.000 metros cuadrados, el parque reúne además un tiovivo clásico de estilo veneciano, un parque infantil delimitado, una torre mirador de 15 metros con vistas panorámicas y cuatro cañones franceses Schneider fabricados en 1917. Para esa noche se instalaron sillas para la comodidad de los asistentes.
La Cañada del Lobo, en cambio, propuso una experiencia ligada al entorno natural y paisajístico del municipio, con acceso a pie y cierto esfuerzo físico. El refugio permaneció abierto de 19:00 a 21:30 para el uso de los aseos, y las recomendaciones para quien se animara a subir fueron detalladas: llevar linterna o frontal cargado para el descenso nocturno, calzado de montaña cerrado con buen agarre, bastante agua y ropa adecuada, ya que al caer la noche en la sierra la temperatura desciende rápidamente. El recorrido no estaba balizado y se realizaron paradas de reagrupamiento obligatorias, y se aconsejó además manta térmica de supervivencia, crema solar y bastones.
En el conjunto, Torremolinos convirtió un eclipse parcial en un plan familiar y gratuito, con dos opciones según el perfil de cada asistente: comodidad urbana en el Parque de la Batería o una pequeña aventura en La Cañada del Lobo, siempre con las gafas homologadas puestas.
Fecha de publicación
29 de agosto de 2026
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