
Torrelavega tiene un dulce que lleva décadas siendo su seña de identidad, y ahora ese hojaldre tiene sitio propio. El Museo del Hojaldre abrió sus puertas por primera vez este domingo por la mañana en la plaza Baldomero Iglesias, en pleno centro, dentro de los actos de La Patrona, las fiestas de la Virgen Grande. Fue una inauguración con carga sentimental, porque es la primera edición sin su gran maestre, Javier López Marcano, el hombre que hace un cuarto de siglo se convirtió en el alma mater del proyecto.
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La jornada empezó temprano, como manda la tradición. A partir de las 10:30, la cofradía del dulce torrelaveguense celebró su desayuno habitual junto al nuevo equipamiento, y después visitó las instalaciones antes de pasar al Gran Capítulo. El desayuno incluyó un homenaje y la proyección de un vídeo en recuerdo de Marcano, así que el acto no fue solo presentar un edificio, sino despedir a quien lo había impulsado desde el principio. El hojaldre, por cierto, es el dulce más emblemático de la ciudad, y el museo se le dedica en cuerpo y alma.
El calendario del fin de semana estuvo apretado. El sábado 22 de agosto, a las 12:00, se inauguró la XII Feria del Hojaldre en la Plaza Mayor, y el domingo 23, a esa misma hora, se celebró el XXV Gran Capítulo de la Cofradía del Hojaldre en el Teatro Municipal Concha Espina, con entrada libre hasta completar el aforo y un homenaje dedicado a Marcano. Casi a la vez, el desfile de la cofradía recorrió el centro de la ciudad acompañado de grupos folclóricos y con reparto de polcas, que es el otro dulce que suele aparecer en estas fechas.
Detrás del museo hay también una parte administrativa que conviene conocer. El proyecto forma parte de los fondos europeos del Ayuntamiento de Torrelavega, concretamente del Eje 4 dedicado a la competitividad, con una inversión de 497.123 euros. En los papeles figura todavía como «pendiente de licitación», un detalle burocrático que contrasta con el hecho de que las puertas ya se hayan abierto al público.
Para quien no haya podido acercarse, el museo queda en la plaza Baldomero Iglesias, un punto fácil de localizar en Torrelavega, y se presenta como una parada dulce para descubrir la tradición del hojaldre, un dulce que lleva años siendo la carta de presentación de la ciudad. La inauguración, enmarcada en las fiestas de La Patrona, ha dejado claro que el museo no es solo un espacio expositivo, sino un homenaje a la cofradía y a la figura de Marcano, que fue quien puso en marcha todo esto hace veinticinco años. Así que, si te apetece conocer el dulce más famoso de Torrelavega y la historia que hay detrás, ya tienes un sitio al que ir.
Fecha de publicación
24 de agosto de 2026