
Cuando el calor aprieta en Terrassa, el Pirineo catalán queda a unos 100 kilómetros, algo más de una hora y cuarto en coche. La zona reúne 185 rutas repartidas por once comarcas, desde el Valle de Arán hasta el Alt Empordà, con seis parques naturales y un parque nacional, el de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici. Aquí cuatro propuestas para organizar el verano.
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La Vall de Núria, en el Ripollès, se llega en tren cremallera —uno de los dos únicos que existen en España— o a pie por el antiguo camino de peregrinaje. El santuario está a casi 2.000 metros, dentro del Parque Natural de les Capçaleres del Ter i del Freser. En verano hay teleférico hasta el Albergue del Pic de l'Àliga, parque lúdico con karts de montaña, tirolina, rocódromo y piscina sensorial, senderismo con rutas como el Camí del Llac o la ascensión al Puigmal, barranquismo en Les Gorges de Núria, paseo en barca por el lago y minigolf. Se puede pernoctar en el hotel de la Vall, en apartamentos, en el albergue o en la zona de acampada controlada.
El Parque Nacional de Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, en la provincia de Lleida, es el único parque nacional de Cataluña y se reparte entre cuatro comarcas. Hay más de 200 lagos y una altitud que va de los 1.200 a los 3.000 metros. El sector occidental, Aigüestortes, se accede desde el Valle de Boí, con la Ruta de la Nutria, el Planell de Aigüestortes y el Estany Llong; el oriental, Estany de Sant Maurici, desde Espot, con el lago y los picos Els Encantats. Entre las rutas destacan la de las iglesias románicas de la Vall de Boí, Patrimonio Mundial desde el año 2000, y el sendero circular al lago de San Mauricio desde el parking de Prat Pierró. Hay normas estrictas: no recolectar flores ni setas, no hacer fuego, no acampar libremente, no bañarse en ríos o lagos y llevar a los animales siempre sujetos.
El Valle de Arán combina pueblos con naturaleza. Vielha es la capital, y hay paradas en Arties, con sus baños a 39 grados, Salardú, Unha —con el Ço de Brastet y el Museo de la Nieve— y Bagergue. Se puede visitar la cascada de Sauth deth Pish, el Plan dera Artiaga de Lin, accesible en tren turístico en verano, y el Pla de Beret. Y para el agua, el rafting en el Noguera Pallaresa, alimentado por el deshielo, con tramos familiar, de aventura o de día entero.
El Valle de Camprodon, también en el Ripollès, es cómodo con niños. Camprodon conserva el nacimiento del Ter, el Pont Nou y el Monasterio de Sant Pere; cerca están Llanars, Beget y Molló. El Molló Parc reúne animales salvajes como nutrias, marmotas, ciervos, lobos, osos, linces ibéricos y rebecos. En Vallter 2000, una telesilla panorámica sube hasta los 2.500 metros, y el senderismo lleva al refugio de Ulldeter, el primero construido en el Pirineo catalán, o al Pic de Bastiments. Para rutas largas están la GR11, Cavalls del Vent o la Ruta de las Golondrinas, y para los más exigentes, el Aneto, el Monte Perdido y el Vignemale.
Fecha de publicación
30 de julio de 2026
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