
Hay sitios que uno pasa por delante sin enterarse y que guardan más historia de la que aparentan. El Clot del Mèdol, en el término municipal de Tarragona, es uno de ellos: una antigua cantera romana que abasteció la piedra de Tárraco y que hoy se puede visitar guiada. Forma parte del conjunto arqueológico de Tárraco, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO desde el año 2000, y es uno de los asentamientos más antiguos de Europa.
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Lo que se ve al llegar es una depresión excavada en la roca, de más de 200 metros de largo y entre 10 y 40 de ancho, con una Aguja de unos 20 metros en el centro que marca la cota original del terreno. Es un testigo de piedra casi único en el Imperio Romano y uno de los símbolos reconocibles de Tarragona. De aquí salió la lumaquela miocénica de tonos dorados, conocida como 'Soldó' o 'piedra de Mèdol', que levantó la muralla, el foro provincial, el anfiteatro, el circo y la catedral de Santa Tecla. Se calcula que se extrajeron unos 150.000 metros cúbicos de piedra, explotada al menos desde el siglo I d.C., y que los sillares se trasladaban por la Vía Augusta, cuyo trazado coincide en parte con la actual AP-7.
El espacio ha cambiado de manos recientemente. El 12 de mayo de 2025, la empresa Abertis, que era propietaria de la finca de 11 hectáreas desde 1988, la donó a la Agència Catalana del Patrimoni Cultural, y desde entonces la gestiona el Museu Nacional d'Art de Tarragona (MNAT). Tras una inversión de más de 96.000 euros en mantenimiento y conservación, el yacimiento se reabrió con visitas guiadas mensuales, respaldadas por estudios geológicos y botánicos que confirmaron que el terreno es estable.
Más allá de las piedras, el Clot tiene su propio ecosistema. La profundidad, la humedad y la sombra crean un microclima que sostiene vegetación mediterránea —lentiscos, acebuches y aladierno— y dos especies con protección especial, la caracol sanguínea y el palmito. Por allí se dejan ver el ázor, la paloma torcaz, el vidriol, murciélagos, el dragón común y el dragón rosado. Eso sí, el área se clasifica como zona de alto peligro forestal, con una franja perimetral de seguridad de 25 metros.
Para ir hay que tener claras un par de cosas. El monumento se visita libremente por el itinerario del perímetro exterior, pero no se accede al interior del Clot por razones de seguridad. El recorrido no es accesible para personas con problemas de movilidad y conviene llevar calzado adecuado. Las visitas guiadas gratuitas se hacen el cuarto domingo de cada mes, de 11:00 a 12:30, con reserva previa. Para grupos concertados, con un máximo de 30 personas y una hora y media de duración, el precio es de 70 euros de martes a viernes y 85 los fines de semana y festivos, en catalán, castellano, inglés y francés, también con reserva. Este verano quedan citas en castellano el 7 de agosto y en catalán el 21 de agosto y el 4 de septiembre, además de las visitas gratuitas de los viernes por la tarde en semanas alternas. El MNAT gestiona este espacio junto a otros monumentos del Tarragonès, como la Villa Romana de Els Munts, el Teatro de Tárraco o la Necrópolis.
Fecha de publicación
25 de julio de 2026
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