
El Real Alcázar de Sevilla ha terminado la restauración del gran portalón que conecta la Plaza del Triunfo con el Patio de Banderas. La intervención, difundida el 8 de agosto de 2026 por varios medios sevillanos, devuelve a la vista una carpintería histórica que forma parte del acceso al conjunto monumental y que llevaba tiempo acusando el paso de los años, la exposición a la intemperie y el tránsito habitual de personas y vehículos.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Sevilla y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
La puerta actual se construyó en el siglo XVII, durante las reformas dirigidas por el arquitecto Vermondo Resta. Su tamaño respondía a una necesidad muy concreta: permitir el paso de carruajes hacia el antiguo Patio de Armas y el Apeadero, en una etapa en la que el Alcázar se estaba adaptando a las exigencias de la corte. Sobre ella se conserva una ladronera más antigua, probablemente relacionada con el reinado de Pedro I, una pieza que deja abierta la posibilidad de que antes hubiera existido otro acceso en ese mismo punto.
Los trabajos han sido ejecutados por CREST ARTE, S.L.U., dentro del programa de Conservación Preventiva y Mantenimiento del Patronato del Real Alcázar y Casa Consistorial de Sevilla. La actuación ha incluido la limpieza y consolidación de la madera, tratamientos contra insectos xilófagos, reparación de grietas, reposición de elementos desaparecidos y recuperación de las piezas metálicas originales. A partir de ahora, el portalón queda integrado en el programa de revisiones periódicas del monumento.
La restauración también ofrece una buena ocasión para mirar con más calma el Patio de Banderas, un espacio que muchas veces se atraviesa camino de la visita al Alcázar. El antiguo patio de armas ocupa 1.441 metros cuadrados y está rodeado de viviendas, naranjos y restos de distintas etapas de la historia de Sevilla. Sus orígenes se remontan al siglo X, cuando Abderramán III mandó levantar allí el palacio Dar Al-Imara. En el interior del arco de entrada se conserva, además, un retablo del último tercio del siglo XVII dedicado a la Inmaculada Concepción, con San Joaquín, Santa Ana, San Pedro, San Fernando y San José acompañando la escena principal.
Desde este punto se entiende mejor la mezcla de épocas que define al Alcázar: murallas islámicas, espacios almohades, arquitectura mudéjar, reformas góticas y añadidos renacentistas y barrocos. El conjunto, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1987 junto con la Catedral y el Archivo General de Indias, sigue siendo el palacio real en uso más antiguo de Europa. Dentro esperan lugares tan conocidos como el Patio de las Doncellas, el Salón de Embajadores, el Palacio Gótico, la Galería de Grutesco o los jardines, pero el portalón recuerda que también hay historia en los elementos que normalmente usamos solo para entrar o salir.
En verano, el Real Alcázar abre de 09:30 a 19:00 h y el desalojo comienza a las 19:45 h. La entrada general cuesta 15,50€, mientras que el acceso al Cuarto Real Alto suma 5,50€. La visita se inicia por la Puerta del León y las taquillas y la salida están en el Patio de Banderas. Además, la cripta del patio ofrece visitas guiadas los martes, jueves y sábados a las 10:30 h, con grupos de hasta 15 personas y acceso gratuito para quienes hayan nacido o residan en Sevilla capital. Con el portalón ya restaurado, el recorrido suma un detalle recuperado justo en uno de los puntos donde la ciudad y el Alcázar se encuentran.
Fecha de publicación
10 de agosto de 2026