
El Apeadero del Real Alcázar de Sevilla ha recuperado estos días su función original como zona de estacionamiento de carruajes. Desde el pasado martes 24 de marzo, este espacio acoge una exposición que reúne por primera vez ocho carruajes históricos de tipo coach, junto a una pieza muy particular: una silla de mano. Esta muestra forma parte del proyecto que busca posicionar a la ciudad como referente mundial del enganche este 2026, coincidiendo además con el 40 aniversario de la exhibición que cada año vemos en la Maestranza durante la Feria. Lo interesante de esta colección, gestionada por el Real Club de Enganches de Andalucía, es que no se trata de piezas que solo se miran en un museo; son vehículos que están en pleno uso y que sus dueños han cedido de forma altruista para que podamos verlos de cerca antes de que vuelvan a las calles. Entre las piezas que se pueden ver, destaca el Mail Coach Cometa. Es un carruaje de 1892 construido en París por la casa Guiet & Cie. Este tipo de vehículos eran los que antiguamente llevaban el correo en el Reino Unido y eran tan puntuales que la gente ponía sus relojes en hora cuando los veía pasar. Fue recuperado en los años noventa y restaurado para que hoy luzca como entonces. Otra pieza que llama la atención es la silla de mano de Ricardo de Serdio. Aunque es una pieza más pequeña, tiene mucho sentido que esté aquí, ya que este año se cumple el 500 aniversario de la boda de Carlos V con Isabel de Portugal, que se celebró precisamente en el Alcázar en marzo de 1526. La silla ha sido restaurada recientemente por Dorantes Harness y recuerda a las que se usaban en aquella época para los traslados cortos de la nobleza. La exposición permite ver la evolución de estos vehículos, desde los que tenían un uso más funcional hasta los de puro lujo. Por ejemplo, están los Park Drag, que eran los carruajes que la aristocracia usaba para sus salidas de recreo o para ir a las carreras. En la muestra hay varios ejemplos notables, como el de la Yeguada Bionest, fabricado en París por Milion & Guiet entre 1855 y 1878, o el de Miguel Gallego Núñez, un modelo de Ehler París de 1870 restaurado hace apenas un año. También se incluye un Private Coach de la Yeguada Sierra Mayor, construido por el artesano Zacarías López alrededor de 1890, y otros modelos de firmas como Bouillon, Harrison & Son o Hummel, este último perteneciente a la Yeguada Cartuja Hierro del Bocado. Verlos todos juntos en el Apeadero ayuda a entender por qué Sevilla mantiene este vínculo tan fuerte con el mundo del enganche, ya que este lugar fue diseñado específicamente para que los coches de caballos de la Casa Real pudieran maniobrar y esperar. Si tienes pensado pasarte a verlos, la exposición estará disponible hasta el lunes 16 de abril. Como hoy es jueves 26 de marzo, todavía quedan bastantes días para visitarla con calma. El acceso se hace directamente por la puerta del Apeadero. Durante lo que queda de marzo, el horario es de 9:30 a 17:45 horas, pero a partir de abril, aprovechando que los días son más largos, el cierre se amplía hasta las 19:45 horas. Es una oportunidad para ver de cerca el trabajo de restauración de talleres como los de Dorantes Harness, Carruajes Alba o Patrick Schooren, que son los que mantienen vivo este patrimonio. No es habitual encontrar tantas piezas de este nivel reunidas en un espacio público, y menos en uno con la carga histórica que tiene el Alcázar para la ciudad.
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Fecha de publicación
26 de marzo de 2026
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