
Seguro que has pasado mil veces por delante del Pazo de Raxoi, en plena Praza do Obradoiro, y te has preguntado cómo será por dentro el verdadero motor político de Santiago. Este edificio neoclásico, que comparte espacio con el Concello, la presidencia de la Xunta y el Consello da Cultura Galega, siempre ha sido un misterio para el ciudadano de a pie. Sin embargo, las cosas van a cambiar a partir de este otoño. Tras unas intensas obras de rehabilitación y mejora de la accesibilidad, el pazo abrirá sus puertas al público por primera vez de forma regular a través de un programa de visitas guiadas anunciado por la alcaldesa Goretti Sanmartín.
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Las visitas se han organizado pensando en diferentes públicos para que todo el mundo tenga su espacio. Habrá recorridos específicos para centros escolares con material didáctico y también turnos para asociaciones culturales y vecinales de Santiago, que podrán reservar sus citas por las tardes o durante los fines de semana. Si tienes amigos que vienen de fuera a visitarte, también habrá pases para turistas gestionados por Turismo de Santiago, programados fuera del horario de oficina para no interferir con la actividad administrativa diaria. Para acceder, se establecerá un precio público que contará con tarifas bonificadas para estudiantes y otros colectivos.
El lavado de cara del edificio ha sido importante. Gracias a una inversión de tres millones de euros del Plan de Recuperación, gestionada mediante el Grupo de Ciudades Patrimonio, y a una reciente adjudicación a la empresa Obras Gallaecia para mejorar la fachada norte, se han solucionado problemas históricos de humedades y filtraciones. Además, se ha mejorado la climatización y se han instalado un ascensor y una rampa de acceso para que cualquier persona pueda recorrerlo sin barreras físicas.
Adentrarse en Raxoi es también hacer un viaje en el tiempo hasta el siglo XVIII, cuando el arzobispo Bartolomé Rajoy encargó su construcción al ingeniero francés Charles Lemaur. Con sus 84 metros de fachada, sus columnas jónicas y el imponente relieve de la batalla de Clavijo esculpido por José Gambino, el edificio esconde historias fascinantes. En su día albergó desde un seminario de confesores hasta la antigua cárcel da Falcona en sus sótanos. Este otoño tendremos la oportunidad perfecta para redescubrir este gigante de piedra desde una perspectiva totalmente nueva.
Fecha de publicación
12 de julio de 2026