
La Romaría Vikinga de Catoira acaba de cerrar su edición de 2026, y conviene tener claro qué es exactamente lo que se vive allí, porque no es una fiesta cualquiera. Se celebró del miércoles 29 de julio al lunes 3 de agosto, con actos previos desde el domingo 26, y reunió a alrededor de 40.000 personas en Catoira, en la comarca de Caldas, a las orillas del río Ulla y muy cerca de Santiago de Compostela. Es una fiesta profana que conmemora la llegada a las costas gallegas del rey vikingo Ulfo y el papel que desempeñó Catoira en la defensa de Galicia frente a los ataques de los piratas normandos y sarracenos en los siglos IX y X.
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El escenario no es un decorado: las Torres de Oeste son el vestigio real de una fortaleza construida para defender la entrada a la ría de Arousa y, con ella, a la propia ciudad de Santiago. El rey de Asturias Afonso III mandó erigir en el siglo IX la reconstrucción del castellum honesti; del diseño final del siglo XIII, un recinto elíptico con siete torres, hoy quedan en pie dos torreones y una capilla dedicada al apóstol Santiago, ambos declarados Monumento Nacional en 1970. La fiesta se organiza desde 1989 por el Concello de Catoira, que mantiene hermanamiento con la localidad danesa de Frederikssund.
El programa se reparte entre teatro, música y recreación. La representación 'Torres que resisten', a cargo de la Escola Municipal de Teatro, se Stagió en las propias Torres de Oeste los días 29 de julio, 30 de julio y viernes 31. El viernes arrancó además el Mercado Medieval y la zona infantil Vikinguinha, con pasacalles y espectáculos itinerantes de temática nórdica y el espectáculo de fuego 'O Último Sol de Midgard'. El sábado fue la jornada más cargada: música tradicional, desfiles de clanes y tambores, sesión de tabernas y el Xantar Vikingo, un almuerzo en una gran carpa del recinto en el que unas 1.000 personas ataviadas con vestuario medieval degustan viandas típicas; las entradas se venden por Ataquilla.com en torno a 25-27 euros y exigen disfraz medieval o vikingo obligatorio.
El domingo 2 de agosto fue el día grande, con el Desembarco Vikingo dramatizado a las 12:30, seguido de las actuaciones de Troula y As Comerciantes de Especias. La música estuvo presente durante casi toda la semana con el festival VikingMusic, que nació en 2007 como VIKINSONS, se renombró en 2024 y se celebra con entrada gratuita en los días previos al Desembarco. La fiesta se despidió el lunes 3 con el Desembarco Vikinguinho, los juegos populares y un concierto de rock de la Banda de Música de Catoira junto a Cris Collazo y Josito Porto.
Un detalle que distingue a Catoira es su flota: el Concello construyó un drakkar auténtico en la Escuela Taller municipal, el «Torres de Oeste», réplica del Skuldelev 5, una embarcación de guerra de finales del siglo XI de 17,5 metros de eslora, 2,9 de manga, capacidad para 13 pares de remos y 6 toneladas de carga, con tripulación de 30 personas y velocidad máxima de 15 nudos, protagonista desde 1994. En 2008 se incorporó el drakkar «Frederikssund», de 20 metros de eslora, y en 2019 se construyó una nueva nave, la Ardglass-Catoira. La fiesta comenzó en 1960 con un acto del Ateneo do Ullán y la primera romería se celebró el 29 de julio de 1961; en 1988 fue declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional y en 2002 de Interés Turístico Internacional.
Fecha de publicación
4 de agosto de 2026
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