
Hay sitios que parecen diseñados para el cine y el Pazo do Faramello es uno de ellos. Este pazo barroco, con sus marcadas influencias italianas, ha sido elegido como escenario de la serie Las hijas de la criada, donde se recreó como la residencia de los Valdés. La serie es una adaptación de la novela homónima de Sonsoles Ónega, ganadora del Premio Planeta en 2023, y llega ahora a la televisión en abierto tras su paso por Atresplayer.
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El rodaje se cerró en julio de 2025 repartido entre Canarias, Madrid y Galicia, con el Pazo do Faramello como uno de los escenarios principales junto a Pontevedra, Combarro y Muros. La serie, producida por Buendia Estudios Canarias y dirigida por Menna Fité y Alejo Flah, consta de ocho capítulos de unos 50 minutos y se estrenó en Atresplayer el 30 de noviembre de 2025; su paso a Antena 3 empezó el jueves 3 de septiembre, a las 23:00 horas. El reparto lo encabezan Verónica Sánchez como Inés Lazariego y Carlota Baró como Renata Comesaña, acompañadas por Alain Hernández, Martina Cariddi y Judith Fernández, entre otros. La historia se ambienta en la Galicia de principios del siglo XX y arranca una noche del año 1900.
Para quien no lo conozca, el pazo está en el lugar del Faramello, en el Concello de Rois, a unos doce kilómetros de Santiago de Compostela y de Padrón, levantado sobre el cañón del río Tinto, afluente del Sar. Es el último pazo que se cruza por el Camino Portugués antes de entrar en Santiago. Lo fundó en 1710 el Marqués de Piombino, un noble genovés, y la finca se extiende sobre 398.000 metros cuadrados, con un edificio principal de 2.100 metros y una primera fábrica de papel gallega que funcionó casi dos siglos y dio trabajo a más de cincuenta familias en el siglo XVIII. Por sus estancias pasaron Alfonso XIII, que lo usó como residencia estival durante dos años y le valió el mote de "Balmoral do Sar", el Infante D. Luís de Baviera y, en varias ocasiones, Francisco Franco. En 1808, sus caballerizas sirvieron de arsenal contra las tropas francesas y en la fábrica se imprimieron pasquines contra la invasión napoleónica. El Señor do Faramello conserva un Privilegio Real de 1815 que le permite entrar en la Catedral de Santiago a caballo.
Dentro, lo más destacado es la capilla barroca de 1727, declarada Bien de Interés Cultural, con un retablo de madera de José Gambino, uno de los grandes escultores del barroco compostelano, nacido precisamente en el pazo en 1719. Por los dominios hay dos cruceros, uno de ellos el más alto del camino portugués, y un Xardín do Recordo con 81 Cercis, un árbol por cada fallecido en el accidente del Alvia de Angrois del 24 de julio de 2013. En las inmediaciones hay un castro de la Reina Lupa y una fauna muy viva: nutrias, búhos, garzas reales, truchas, ranas bermejas, ardillas, hurones, zorros rojos y el lagarto das silvas, de color turquesa. El pazo sigue en manos de la familia Rivero de Aguilar, y su propietario, Gonzalo Rivero de Aguilar, vive allí y es quien guía las visitas. Para ir hay que reservar en pazofaramello.com: las visitas duran una hora y media, cuestan 10 euros con cata de un vino de elaboración propia y se hacen a las 12:00 y a las 17:00 todos los días. El pazo también acoge bodas y eventos.
Fecha de publicación
9 de septiembre de 2026