
El Centro Galego de Arte Contemporáneo ha abierto ayer una de esas exposiciones que no se repiten dos veces en la misma ciudad. Se trata de 'Jannis Kounellis. Laberinto sin paredes', una retrospectiva del maestro griego del Arte Povera que ocupa la planta baja, el Doble Espacio y el Hall del CGAC, en la rúa de Ramón del Valle-Inclán, 5. La muestra se inauguró el viernes 25 de septiembre con la presencia del director xeral de Cultura de la Xunta, Anxo M. Lorenzo, y permanecerá abierta hasta el 21 de febrero de 2027, así que hay tiempo de sobra para acercarse.
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El comisariado corre a cargo del gallego David Barro, actual director del Es Baluard Museu d'Art Contemporani de Palma, y la exposición reúne obra realizada entre 1993 y 2013. Lo que se ve dentro no es una sucesión de cuadros colgados en la pared: hay instalaciones con velas venecianas dispuestas en abanico, velas tensadas sobre marcos de acero y fragmentos de barcos de la serie 'Albatros', de 2001, que remiten a la infancia del artista en el puerto de El Pireo y a su vínculo constante con el mar. La propuesta se plantea como una experiencia sensorial que transforma el espacio y reflexiona sobre la memoria, el viaje y la migración.
Detrás hay un trabajo institucional importante. La muestra es una coproducción entre el CGAC y el Es Baluard, con la colaboración de la galería KEWENIG, con sede en Palma y Berlín, y del Archivio Kounellis. Es la primera colaboración institucional entre ambas entidades y, además, la primera exposición dedicada a Kounellis tanto en Galicia como en Baleares. Para quien no lo tenga presente, Jannis Kounellis (El Pireo, 1936 - Roma, 2017) fue una figura clave del Arte Povera, término acuñado por el crítico y comisario italiano Germano Celant. Nacido en El Pireo, se mudó a Roma en 1956 para estudiar en la Accademia di Belle Arti, y su obra se caracteriza por usar materiales cotidianos y desechados —tierra, lana, carbón, hierro, piedras, sacos, madera e incluso animales vivos— como una forma de excavar la memoria y reinterpretar el pasado.
Su legado está repartido por los grandes museos del mundo: MoMA de Nueva York, Centre Pompidou de París, Tate Britain de Londres, Guggenheim, Museo Reina Sofía y el propio CGAC. La parte práctica es sencilla y agradecida: la entrada es gratuita, y el centro abre de martes a domingo, de 11:00 a 20:00 horas, con los lunes cerrados. Con entrada libre y casi cinco meses por delante, es el tipo de plan que se puede encajar sin prisa en cualquier tarde de otoño o invierno. La exposición se puede visitar hasta el 21 de febrero, así que no hay ninguna urgencia, aunque verla con el espacio transformado por las velas y los fragmentos de barco tiene su punto.
Fecha de publicación
26 de septiembre de 2026