
El Camino Portugués de la Costa ha registrado una cifra récord de peregrinos en siete meses y se ha convertido en una de las rutas con más proyección para llegar a Galicia. Reconocido como itinerario jacobeo oficial en 2016, sigue el litoral atlántico desde Oporto hasta Santiago de Compostela, con unos 280 kilómetros que se pueden repartir en trece etapas a pie. En Redondela se junta con el Camino Portugués Central, y desde ahí comparte el tramo final hasta la catedral.
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La ruta arranca en Oporto, con su catedral, el barrio de la Ribeira y el puente Don Luis I, y sigue por Póvoa de Varzim, Viana do Castelo y Caminha antes de entrar en Galicia. El cruce del río Miño entre Caminha y A Guarda se hace en ferry, con los servicios Xacobeo Transfer o Taxi Boat Peregrinos: funcionan de marzo a octubre con varias salidas cada hora y, de noviembre a marzo, solo de 8:00 a 9:00 (hora portuguesa). El trayecto cuesta 6 euros a pie y 8 con bicicleta, con un 50% de descuento en billetes de ida y vuelta el mismo día, y dura entre diez y quince minutos. Desde A Guarda hasta Santiago quedan unas ocho etapas.
En el tramo gallego hay paradas que merecen detenerse. A Guarda conserva el monte Santa Trega, con su castro celta y petroglifos; Baiona presume de casco histórico, paseo marítimo y la réplica de la carabela Pinta, además de la fortaleza de Monterreal, desde donde en 1493 se anunció el descubrimiento de América. Vigo aporta la ría, las islas Cíes y la fuente de O Pombal, y más adelante aparecen el monasterio de Santa María de Oia, el monte de Santa Tecla, el Ponte Sampaio, la plaza da Leña de Pontevedra y la iglesia de la Peregrina. En Padrón, la iglesia de Santiago Apóstol guarda el Pedrón, una ara romana dedicada a Neptuno que luego se cristianizó, y un púlpito de granito del siglo XV tallado en una sola pieza.
Para dormir hay albergues públicos y privados, hostales, pensiones y hoteles familiares, con precios que van de los 10-15 euros en los públicos hasta los 40-80 o más en los hoteles. Los servicios pensados para el peregrino incluyen cocina, lavandería, wifi, guarda-mochilas, desayuno y cenas comunitarias, y existe el transporte de mochilas entre alojamientos con el Paq Mochila de Correos. La mejor época es la primavera, de marzo a junio, y el otoño, en septiembre y octubre; el verano es cuando más gente circula. Conviene preparar la condición física, llevar ropa cómoda y transpirable, calzado de trekking, bastones, mochila ligera, credencial, hidratación y protección solar, y en temporada alta reservar con antelación o, si se improvisa, intentar llegar entre las 13:00 y las 15:00. La dificultad general se considera media-baja, con tramos llanos junto al mar y algunas subidas suaves, y el principal reto puede ser el viento y el sol directo.
El camino se ha recorrido desde el siglo XVI y la Xunta de Galicia lo reconoció como itinerario jacobeo oficial en 2009. En Padrón está muy presente la figura de Rosalía de Castro, nacida allí en 1837 y fallecida en 1885, cuya Casa-Museo, la Casa da Matanza, se puede visitar. Y al final, en la plaza del Obradoiro, espera la catedral románica con el sepulcro del apóstol y el famoso Botafumeiro, el incensario de latón y plata que se balancea a gran velocidad sobre las cabezas de los peregrinos.
Fecha de publicación
15 de agosto de 2026