
Cantabria no es tierra de grandes extensiones de viñedo, pero tiene un enoturismo muy vivo y repartido por tres zonas con Indicación Geográfica Protegida. Todo se articula en torno a Cantabria Brinda, la asociación que reúne a veinte productores y que tiene su sede en Santander, en la calle Tres de Noviembre, 38. El perfil del enoturista aquí se mueve por encima de los 160 euros diarios por persona, según el Observatorio Turístico de las Rutas del Vino de España (ACEVIN), y las rutas combinan visitas a bodegas, catas guiadas y paisajes rurales.
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La primera zona es la Costa de Cantabria, donde mandan los blancos. En Castanedo, la Bodega Bahía de Santander trabaja con vinificación por gravedad y variedades como godello y riesling; en Ruiloba, Bodegas Miradorio elabora blancos de perfil atlántico con albariño, hondarribi zuri, riesling y godello desde su finca costera Herbazoso; y en Castillo Pedroso, Bodegas Sel D'Aiz produce a 450 metros de altitud albariño, riesling y godello, además de un espumoso brut nature y un vermut macerado. La Bodega Viña Carmina, en Vargas, es una microbodega familiar con albariño, godello, coupage y vermuts rojo y blanco; el Pago Casa del Blanco, en Nates, trabaja bajo la figura de Vinos de la Tierra de Cantabria con sus blancos Viñamar y Palacio de Treto, ambos con crianza sobre lías; la Bodega Hortanza, en Guriezo, mantiene una producción limitada con Gewürztraminer, Riesling y Albariño; y la Casona Micaela, en el Valle de Villaverde, cultiva en ladera a 500 metros con crianza sobre lías de albariño y riesling.
La segunda es la viticultura de montaña de Liébana. Bodega Picos de Cabariezo, en Cabezón de Liébana, es una bodega-destilería pionera bajo Peña Sagra, con unas 12.000 cepas donde manda la Mencía junto a syrah, godello y gewürztraminer, y una destilería artesanal en alquitara de cobre que saca orujos, ginebras y whiskys; sus instalaciones admiten silla de ruedas y cochecitos, aunque no mascotas. Bodega Cayo, en Frama, funciona como un wine bar itinerante en un furgón clásico con recorridos entre viñedos y catas maridadas con producto comarcal; Bodega y Destilería Orulisa, en Tama, fue la primera destilería artesanal del valle, especializada en orujo lebaniego; y la Destilería Sierra del Oso, en Potes, destila whisky con agua de los Picos de Europa.
La tercera zona abarca el Páramo y el Valle del Sur, con la IGP Tierra de Liébana y Valderredible. Camesía Bodegas del Alto Ebro, en Polientes, es una bodega familiar con ocho hectáreas de tempranillo, godello y verdejo, esta última plantada hace cinco años y muy adaptada a la zona, y ofrece una cata maridada con quesos de la comarca en el Real Valle de Valderredible.
El mapa se completa con proyectos como la Bodega Valdeza en Liérganes, especializada en vinos ecológicos; la Bodega La Venera en Camargo; los Viñedos de La Ermita en el Valle de Pas; la Destilería Siderit en Puente Arce, con whisky de centeno y vodka a base de leche; El Coteron en Argüebanes, con aguardientes, licores, vino dulce tipo moscatel y vermut; y La Flor de Limón en Novales, que combina cultivo ecológico de cítricos con su limoncello. En Santander quedan el Centro de Interpretación del Vino de Cantabria y la experiencia de la bodega La Cueva del Vino. La Feria del Vino de Cantabria se celebra en Santander en mayo y el Festival de la Vendimia en septiembre.
Fecha de publicación
25 de septiembre de 2026
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