
Santander esconde historias en cada esquina y, a veces, pasamos por delante de edificios emblemáticos sin saber quién vivió allí o qué ocurrió entre sus muros. La Ruta de Ilustres, que acaba de cumplir cinco años desde que se instaló la primera placa en abril de 2021, ya cuenta con 40 placas que homenajean a 43 personalidades fundamentales para la identidad de la ciudad. Este proyecto, desarrollado por el Ayuntamiento de Santander y el Centro de Estudios Montañeses, permite organizar un paseo a pie diferente, conectando con figuras que marcaron la literatura, la ciencia o el arte. Es un plan ideal para estos días de abril, aprovechando que el recorrido está totalmente consolidado y que cada placa incluye un código QR para profundizar en la biografía de cada protagonista.
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El recorrido puede comenzar en la calle Hernán Cortés 9, en el Edificio Macho, donde se encuentra la placa dedicada a José María de Pereda. Aunque nació en Polanco, Pereda desarrolló gran parte de su vida y obra en Santander, desde sus estudios en el Instituto hasta la publicación de obras tan ligadas al mar como Sotileza. Falleció precisamente en esta casa en 1906, dejando un legado que incluye relatos sobre tragedias locales como la explosión del vapor Cabo Machichaco. Cerca de allí, en el Paseo del General Dávila 20, recordamos a Augusto González de Linares, una figura clave para la ciencia en España. Fue el impulsor del primer Instituto Español de Biología Marina en la ciudad y uno de los grandes defensores de la autenticidad de las pinturas de Altamira cuando Marcelino Sanz de Sautuola las descubrió, un gesto que le valió el reconocimiento de Hijo Ilustre tras su muerte en 1904.
Si seguimos caminando hacia el Paraninfo de la Universidad de Cantabria, en la calle Sevilla, encontramos el homenaje a Luis Quintanilla Isasi. Este artista santanderino dejó la arquitectura por la pintura y acabó realizando los famosos frescos Ama la paz y odia la guerra por encargo del gobierno de Juan Negrín para la Feria Mundial de Nueva York de 1939. Aunque las obras no llegaron a exponerse en su momento, la Universidad las recuperó en 2006, permitiendo que hoy formen parte del patrimonio accesible en la ciudad. La ruta sigue creciendo y recientemente se ha incorporado la placa de Fernando y Luis de la Vega, sumando así nuevos puntos de interés a este mapa cultural que ya es un recurso habitual para quienes buscan conocer Santander a través de sus personajes históricos.
Fecha de publicación
6 de abril de 2026
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