
Hace poco, el 2 de febrero, celebramos el Día Mundial de los Humedales, una fecha que nos recuerda la importancia vital de estos ecosistemas. Y aunque Santander es famosa por su bahía y sus playas, tenemos un pequeño oasis de agua dulce que a menudo pasa desapercibido: la Senda de las Pozonas de San Román.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Santander y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
Este humedal continental se encuentra en San Román de la Llanilla, en la zona norte de la ciudad, cerca de la Depuradora. No esperes un espacio inmenso; es un área pequeña, de menos de una hectárea, pero su valor ecológico es enorme. Es un ecosistema que ha sido recuperado recientemente y que depende directamente de las aguas subterráneas de los acuíferos del entorno. Esto hace que su lámina de agua esté sujeta a grandes variaciones estacionales, llegando a secarse durante el verano. Por eso, visitarlo ahora, en invierno o principios de primavera, es el momento ideal para verlo en su esplendor.
Las Pozonas son un refugio seguro para la biodiversidad local. Gracias a la frondosidad de la vegetación palustre, con especies como el carrizo y la espadaña, se crean condiciones de temperatura muy particulares que favorecen la presencia de anfibios e insectos. Si te fijas bien, podrías encontrar la Ranita de San Antón (Hyla arborea). Además, es un punto importante para las aves acuáticas, tanto las residentes como las migradoras que lo utilizan como parada de descanso y reproducción. Es un lugar donde la vida prospera, aunque también hay que ser consciente de los retos de conservación, como la presencia del Cangrejo rojo (Procambarus clarkii), una especie introducida que depreda las larvas de los anfibios.
La Senda de las Pozonas es un desvío que merece la pena si estás explorando el Norte Litoral de Santander. Aunque se puede visitar de forma independiente, se integra perfectamente en las rutas costeras que recorren los barrios de Cueto, Monte y San Román. Por ejemplo, existe un itinerario circular de unos 4,2 km que conecta las Pozonas con la Ría de San Pedro del Mar, un paseo de dificultad media que te permite sumergirte en la campiña costera. Este entorno es un mosaico de prados y matorrales que acoge una rica diversidad de aves de espacios abiertos, como la buscarla pintoja o el escribano triguero.
Al caminar por aquí, no solo disfrutas de un paseo tranquilo, sino que también te acercas a otros puntos de interés cercanos. Estás a un paso de La Maruca, con su ambiente marinero tradicional y el Centro de Interpretación del Litoral, y del Islote de la Virgen del Mar, patrona de Santander. Es una forma fantástica de apreciar el Santander más verde y rural, un recordatorio de que la conservación de los humedales, como el que celebramos este 2026 bajo el lema de los conocimientos tradicionales, es crucial para mantener estos pequeños pulmones ecológicos dentro de nuestro entorno urbano.
Fecha de publicación
9 de febrero de 2026
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Santander y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad