
Las Marzas son mucho más que un simple concierto al aire libre; son el sonido de Santander despertando del invierno. Esta tradición, que consiste en cantos petitorios para dar la bienvenida al mes de marzo y a la primavera, tiene un peso cultural tan grande que fue declarada Bien de Interés Cultural (BIC) Inmaterial en 2015. Si te das un paseo por el centro este próximo sábado 28 de febrero, vas a notar que el ambiente cambia a partir de las 18:30 horas, cuando el ritual comienza oficialmente en la Plaza del Ayuntamiento.
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El gran protagonista de esta jornada es el Coro Ronda Altamira, una agrupación que lleva manteniendo viva esta costumbre de forma ininterrumpida desde su fundación en 1981. Este 2026 celebran nada menos que 45 años de trayectoria, y es emocionante ver cómo generaciones se unen en torno a estas tonadas. Entre sus filas destaca Francisco 'Mingo', quien a sus 89 años sigue siendo el integrante más veterano, demostrando que el folclore no entiende de edades. El rito empieza con un gesto muy simbólico: los marceros solicitan permiso a la alcaldesa, Gema Igual, para iniciar sus cánticos y rezos por las calles de la ciudad.
Una vez obtenido el permiso, la ronda marcera inicia un recorrido que atraviesa el corazón de Santander. El grupo pasará por la calle Lealtad, bajará hacia la zona de las estaciones y terminará su ruta en la calle Burgos. Es un momento perfecto para ver de cerca la figura del Marcero Mayor, un título honorífico que este año recae en la agrupación Jueves de Boleros. Este reconocimiento premia su vinculación con la vida cultural de la ciudad y su trayectoria musical. En ediciones anteriores, este honor fue para figuras como el rabelista Miguel Cadavieco o el doctor Jesús Artal, jefe de Psiquiatría de Valdecilla, lo que da una idea del prestigio que tiene este nombramiento dentro de la comunidad.
Lo que quizás no todo el mundo sabe es que estas rondas tienen un trasfondo solidario muy importante. Antiguamente, los mozos pedían productos o dinero para organizar una merienda, pero hoy en día el Coro Ronda Altamira destina todo lo recaudado a fines benéficos. Este año, el dinero obtenido durante las paradas del recorrido irá íntegramente a Cáritas Parroquial de la Iglesia de la Bien Aparecida. Es una forma de unir la preservación de nuestras raíces con la ayuda a quienes más lo necesitan en nuestro entorno más cercano.
Musicalmente, las marzas son muy variadas. No se trata de una sola canción repetida, sino de un repertorio que incluye las llamadas marzas rutonas, los Sacramentos de Amor o los Mandamientos. Cada una tiene su matiz; por ejemplo, los Sacramentos son coplas rimadas que a veces se cantaban para agradar a las autoridades o a las familias de las casas visitadas. El coro ha hecho un trabajo de investigación enorme para recuperar melodías que estaban olvidadas en pentagramas antiguos, como las marzas de Matienzo o las de Liébana, donde la tradición se mezclaba con los aguinaldos de fin de año.
Si el sábado te quedas con ganas de más folclore, la celebración continúa unos días después. La Concejalía de Participación Ciudadana ha organizado un festival complementario para el viernes 6 de marzo a las 19:00 horas. La cita será en el Centro Cívico Juan de Santander, en Cueto, y contará con las actuaciones del propio Coro Ronda Altamira, el Coro Ronda Besaya de Torrelavega y los alumnos del colegio Atalaya. Es una oportunidad ideal para ver cómo los más jóvenes también se involucran en mantener este legado que define nuestra identidad cántabra.
Fecha de publicación
23 de febrero de 2026
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