
El Edificio Pereda, ese gran arco que preside el frente marítimo de Santander, va a cambiar de uso. A partir del 8 de septiembre se convierte en Faro Santander, el nuevo centro cultural impulsado por la Fundación Banco Santander, que transforma una antigua sede financiera en un espacio público dedicado al arte, la cultura y la experimentación. La intervención se ha considerado Bien de Interés Cultural y es el primer edificio de uso museístico que firma en España el estudio de David Chipperfield, arquitecto británico nacido en 1953 y Premio Pritzker de Arquitectura en 2023.
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Las cifras dan una idea del tamaño del proyecto. El conjunto suma 10.400 metros cuadrados de superficie construida, de los que 6.200 quedan destinados al uso público, y alcanza una altura máxima de 30,49 metros. Por dentro se organiza en siete plantas sobre rasante y tres bajo tierra. Cerca de 3.000 metros cuadrados, repartidos en cinco niveles, se reservan para exposiciones y proyectos artísticos; los dos pisos superiores albergan una cafetería con terraza y un restaurante; y los tres sótanos acogen el auditorio y las infraestructuras técnicas. El recorrido se abrirá en la primera planta, con una zona expositiva dedicada a los artistas de Cantabria, y una escalera helicoidal de hormigón visto en la entrada comunica las galerías. La paleta de materiales es sobria: hormigón visto, acero, piedra natural y roble.
El contenido es la otra mitad del estreno. Una planta completa se dedica a la Colección Banco Santander, una presencia permanente pero cambiante que reúne fondos acumulados durante más de 160 años por las entidades que hoy forman el banco, con obras que van del siglo II a.C. hasta hoy. El grueso son pinturas, aunque hay esculturas, artes decorativas y una completa colección numismática; entre las más de tres mil piezas figuran nombres como El Greco, Zurbarán, Sorolla, Picasso y Miró. El traslado de ese material desde la Ciudad Financiera de Boadilla del Monte, en Madrid, es uno de los retos pendientes. A esa sala se suman otra destinada a exposiciones temporales de gran formato y un ámbito de experimentación y exploración pensado para familias.
El edificio tiene historia propia y no es un lienzo en blanco. Las partes más antiguas se remontan a 1795, y a lo largo de los siglos ha sido hotel, club de regatas y sede del banco durante casi un siglo. El característico arco del antiguo Edificio Pereda se ha reinterpretado como una pasarela acristalada que une los espacios interiores en su parte superior. La intervención, iniciada en 2018 tras un concurso celebrado entre 2017 y 2018, ha sido ejecutada por el equipo de Inmuebles del Banco Santander y Ferrovial.
Sobre el autor, David Chipperfield estudió en la Kingston School of Art y en la Architectural Association School of Architecture, abrió su estudio en 1985 y trabajó antes con Douglas Stephen, Richard Rogers y Norman Foster. Su oficina se ha ampliado a Berlín, Shanghái, Milán y, desde 2022, a Santiago de Compostela. Entre sus obras más reconocidas están el Museo de Literatura Moderna de Marbach, que le valió el RIBA Stirling Prize, y la recuperación del Neues Museum de Berlín, premiada con el Mies van der Rohe y el Deutscher Architekturpreis. En 2012 dirigió la 13ª Exposición Internacional de Arquitectura de la Bienal de Venecia, 'Common Ground', y en 2017 creó la Fundación RIA en Galicia. La apertura está prevista para el 8 de septiembre.
Fecha de publicación
17 de agosto de 2026