
Santander se prepara para convertir una de sus fachadas en lienzo digital. El Ayuntamiento ha puesto en marcha el I Concurso Internacional de vídeo mapping 'Ciudad de Santander', una iniciativa pensada para fomentar la creación artística contemporánea y la innovación audiovisual poniendo en valor el patrimonio urbano de la capital cántabra. La Junta de Gobierno Local aprobó las bases y la convocatoria, y el resultado final será una propuesta cultural nocturna y gratuita para disfrutar en familia.
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El certamen está abierto a profesionales, empresas, asociaciones y estudiantes vinculados a la animación, las artes digitales, el diseño gráfico o los videojuegos, sin importar la nacionalidad ni el lugar de residencia. La condición es presentar una propuesta original e inédita, concebida específicamente para proyectarse sobre la fachada de la Iglesia de la Anunciación, con temática libre y una duración de tres minutos. El plazo para presentar candidaturas se abre al día siguiente de la publicación de las bases en el Boletín Oficial de Cantabria y permanece abierto durante quince días hábiles. Un comité de selección elegirá un máximo de seis propuestas finalistas, que se proyectarán públicamente el próximo 3 de octubre. En lo económico, el concurso reparte 5.000 euros: un premio internacional de vídeo mapping dotado con 4.000 euros y un accésit de 1.000 euros.
El edificio elegido no es un escenario cualquiera. La Iglesia de la Anunciación, también conocida como la iglesia de la Compañía, está en la calle Juan de Herrera, cerca de la plaza Porticada y la catedral, y se considera el mejor ejemplo de arquitectura renacentista de Cantabria, un estilo con poca implantación en la comunidad. Está declarada Bien de Interés Cultural desde el 11 de noviembre de 1992. La fundó doña Magdalena de Ulloa, tutora de don Juan de Austria y esposa del mayordomo de Carlos V, don Luis de Quijada, quien estableció aquí un colegio de la Compañía de Jesús del que hoy solo queda el templo. La construcción no empezó hasta 1607, con un parón entre 1617 y 1619; la traza se atribuye al maestro cantero trasmerano Juan de Nates, y las obras las completaron Juan de Mazarredondo y Juan de Rivas.
El templo ha pasado por mucho. Durante la guerra civil española se suspendió el culto y las autoridades leales a la Segunda República lo incautaron; demolieron sus capillas laterales y expoliaron su patrimonio. Tras la persecución religiosa, la iglesia sufrió el incendio que afectó a Santander en 1941, aunque fue restaurada en los años cuarenta. Arquitectónicamente es un templo de una sola nave con cabecera rectangular, rodeada de capillas unidas por arcos de medio punto, con una cúpula con linterna sobre el crucero y un altar mayor rematado por un retablo de madera policromado. La portada se forma con un arco de medio punto y pilastras dobles que sostienen un entablamento y un frontón partido, con una hornacina central con la imagen de la Virgen. En el cuerpo superior, una ventana arquitrabada luce los escudos barrocos del primer marqués de Villapuente de la Peña y su esposa, la marquesa de las Torres de Rada, cuya contribución permitió terminar el edificio. Encima, un frontón triangular con dos pequeños vanos cuadrangulares y una cruz en el remate.
Fecha de publicación
30 de julio de 2026
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