
Hay fiestas que no aparecen en las guías turísticas pero que llevan años moviendo barrios enteros, y la de la Virgen de Urkupiña es una de ellas. Este fin de semana, el barrio de Salamanca se ha convertido en el epicentro de la comunidad boliviana de Santa Cruz de Tenerife, con la plaza de la Iglesia de Fátima como escenario principal. La organización corre a cargo de la Asociación de Vecinos La Arboleda Salamanca-Uruguay-Uruguay-Acca, junto con Salay Jatun Masis, filial Tenerife, y con la colaboración del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife.
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El programa se reparte en dos jornadas. El viernes 21, día de vísperas, empezó con una misa a las 17:30 y una exhibición de bailes en honor a la Virgen a partir de las 18:30. Y hoy, sábado 22, llega el día grande: la misa mayor a las 10:00, con el cántico del himno dedicado a la Virgen de Urkupiña, y la procesión a las 12:00, que se prolongará hasta las 14:00 aproximadamente. El pasacalles y la procesión recorren las calles Febles Campos, El Olvido, Los Sueños y del Poeta Tomás Morales, en el entorno del barrio de Salamanca, con la plaza de la Iglesia de Fátima como uno de los principales puntos de referencia. Después, la jornada se cierra con un encuentro vecinal en el restaurante Xanadú, en Las Chafiras.
Para quien no conozca la devoción, la Virgen de Urkupiña es una advocación de la Virgen María con el Niño Jesús en brazos, que se venera tradicionalmente el 15 de agosto en Quillacollo, capital provincial a 14 kilómetros de Cochabamba, en Bolivia. Su festividad coincide con la Asunción de la Virgen María. La imagen original data del siglo XVIII y se conserva en el Templo San Ildefonso de Quillacollo, declarado Monumento y Patrimonio Nacional el 15 de septiembre de 1992. La fiesta fue declarada Patrimonio Cultural de Bolivia el 24 de octubre de 2003 por el presidente Carlos Mesa, y en 1998 el gobierno boliviano la nombró Patrona de la Integración Nacional de Bolivia; en 2012 recibió la Medalla de Honor al Mérito Cultural.
La leyenda que sostiene todo esto cuenta que, a finales del siglo XVII, una pastora del sudoeste de Quillacollo tuvo una aparición de una señora con un niño en brazos en las colinas del frente de Cota. Al no encontrar a la muchacha, la aparición subió el cerro Cota, de donde proviene el nombre "Urkupiña", que significa "ya está en el cerro". En Bolivia, la fiesta reúne a cerca de un millón de feligreses y turistas: arranca el 14 de agosto con la Fastuosa Entrada Folclórica, un desfile de cerca de diez mil bailarines; el 15 se celebran la misa solemne y la procesión; y el 16 culmina con la romería popular al cerro Cota, el Calvario, donde se realizan ritos como la sacada de pedazos de piedra y la ch'alla, la libación y ofrenda a la Pachamama. Una de las tradiciones más populares es la Alasitas, una feria de alrededor de treinta vendedores de miniaturas, artesanías e imágenes de la Virgen instalada en la calle Tupac Yupanqui, en la zona de San José, donde los devotos piden lo que desean acompañándolo con su representación en miniatura.
La versión tinerfeña es parte de esa misma devoción que la comunidad boliviana mantiene en el extranjero, con celebraciones similares en Argentina, Australia, Italia y otros puntos de España. La edición de este fin de semana, organizada localmente en Santa Cruz de Tenerife, es una muestra más de cómo una fiesta tan ligada a un cerro boliviano termina sonando en las calles de un barrio canario.
Fecha de publicación
22 de agosto de 2026