
Hay instrumentos que pasan décadas acumulando polvo y olvido hasta que alguien decide que merecen volver a sonar. El órgano barroco de la iglesia de San Francisco de Asís, en Santa Cruz de Tenerife, es uno de esos casos: hoy jueves 5 de noviembre, a las 20:00, vuelve a emitir su primera nota tras un siglo y medio de silencio. El recital se titula «Una voz renacida» y lo interpreta el organista valenciano Arturo Barba Sevillano, catedrático del Conservatorio Superior de Música de Valencia. La entrada es libre hasta completar el aforo, así que conviene no llegar con el tiempo justo.
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El programa reúne nombres que cualquier aficionado al teclado reconoce: Johann Pachelbel, Johann Sebastian Bach, Juan Bautista Cabanilles, Pablo Bruna, Antonio de Cabezón y Martín y Coll. Es una buena selección para poner a prueba un instrumento que ha pasado año y medio en restauración. La iniciativa parte de la Real Academia Canaria de Bellas Artes de San Miguel Arcángel, con el apoyo del Cabildo de Tenerife y de la Diócesis Nivariense.
Para entender qué es lo que se recupera, conviene mirar la ficha. El órgano pertenece a la escuela castellano-andaluza y lo construyó el organero cordobés Antonio Corchado en La Laguna entre 1778 y 1781. Lo encargaron los franciscanos, con el impulso de fray Jacob Delgado Sol y el apoyo económico de Juan Bautista de Castro Ayala, por unos 1.000 pesos de la época. El mueble está hecho en madera de pino canario y mide 3,20 metros de ancho, 1,38 de fondo y 4,40 de altura. Por dentro esconde 1.109 tubos y dos teclados de 51 notas, con una configuración que no tiene equivalente conocido en Canarias: su trompetería de batalla, con los tubos horizontales como cañones, es su rasgo más distintivo.
La restauración costó 260.000 euros —208.000 del Cabildo y 52.000 del Obispado— y la lideró el organero Carlos Álvarez, desde Teruel, con la musicóloga María del Rosario Álvarez Martínez, presidenta de la RACBA, como impulsora. Durante el proceso salieron a la luz detalles que habían quedado ocultos: se descubrió el segundo cuerpo sonoro, la llamada cadereta de espalda, y se retiró una pintura marrón que imitaba el hábito franciscano, revelando un acabado claro, tono vainilla con adornos dorados. También se reconstruyeron piezas que se habían perdido con los años. Ahora el órgano ocupa otra vez su sitio original, en el coro lateral del Evangelio.
El escenario tiene su propia historia. La iglesia de San Francisco de Asís, en el barrio del Toscal, se fundó en 1680 sobre las ruinas de la ermita de la Soledad. El edificio actual, de estilo barroco, está declarado Bien de Interés Cultural con categoría de monumento desde el 7 de febrero de 1986. Está en San Francisco, 13, en pleno centro. Después de un siglo y medio sin sonar, el órgano vuelve a ser parte del paisaje sonoro de la ciudad, y hoy es el día en que se puede escuchar en directo.
Fecha de publicación
5 de noviembre de 2026
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