
Hay rincones que uno pasa mil veces sin mirar y que, cuando te cuentan qué son, cambian la forma de ver la calle. En Puerto de la Cruz existe uno así: una muralla de casi cuatrocientos años que se esconde a plena vista y que hoy se presenta como un plan cultural distinto para quien quiera descubrir la ciudad desde otro ángulo. Se trata de un muro defensivo levantado en el siglo XVII para proteger el municipio de las embestidas del mar, y sus restos, los de la antigua batería del muelle, se pueden ver en la calle Mequinez, en la explanada del frente marítimo. El elemento está incluido en el Bien de Interés Cultural del casco histórico y es propiedad del Ayuntamiento.
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Para situarse, conviene saber que aquel lugar se conocía como Puerto Viejo, una zona segura para fondear en la desembocadura del barranco de San Felipe, junto a la que se erigieron el castillo y las murallas para proteger el barranco. En 1826, un gran aluvión lo dejó completamente arrasado. Desde el siglo XVII hubo proyectos para abrir un puerto cerca del Charco de los Camarones, la actual plaza del Charco, pero las obras se paralizaron por los problemas para expropiar las viviendas. El muelle nuevo empezó a construirse en 1822, y un gran temporal en 1838 acabó con buena parte de él. Hoy la cantería se conserva, aunque el cableado, la tubería y los carteles de los comercios adosados al muro son elementos discordantes. La intervención propuesta sugiere retirar la vegetación que ha crecido en la coronación del muro y realizar operaciones de mantenimiento periódicas.
El estado actual no es el mejor. En la calle Mequinez, la parte que da al muro tiene anclados carteles de bares, muros adosados a diferentes alturas, una pequeña plaza en mal estado, grafitis, faltos o roturas en las piedras y tuberías que la atraviesan. El concejal del área, David Hernández, ha calificado la situación de 'lamentable' y sostiene que se trabaja en un contrato de restauración del elemento, que es el límite de la ciudad. La recuperación de estos restos forma parte del Plan de Protección del Conjunto Histórico, que ya cuenta con el visto bueno inicial, y es uno de los objetivos del área de Ciudad Sostenible. En 2008 hubo un intento de derribar la muralla para construir el muelle deportivo y el parque marítimo, que impidió la intervención del entonces concejal Jaime Coello, hoy director de la Fundación Telesforo Bravo.
A unos 900 metros del casco urbano, en la desembocadura del barranco de San Felipe y junto a Playa Jardín, se encuentra el Castillo de San Felipe, el monumento más antiguo de Puerto de la Cruz. Se construyó en 1599 y se terminó el 6 de enero de 1604, aunque otras fuentes sitúan su construcción entre 1641 y 1655 y su uso militar hasta 1878. Es una planta pentagonal de dos pisos con capacidad para unos treinta soldados, equipada con tres cañones. Fue uno de los cuatro fortines que defendieron la ciudad; en 1878 se desartilló y se entregó al ayuntamiento como enfermería y lazareto, y en 1924 se clausuró. Se declaró Bien de Interés Cultural el 12 de julio de 1993. Hoy funciona como centro cultural municipal con exposiciones, conciertos y recitales literarios, en el Paseo Luis Lavaggi 12, con entrada gratuita y abierto de martes a sábado, de 11:00 a 13:00 y de 17:00 a 20:00, cerrado lunes y domingo.
Fecha de publicación
17 de agosto de 2026