
El domingo pasado, la plaza del Ayuntamiento de El Rosario, en La Esperanza, se llenó de una marea de metal pequeño y redondo. Fue la XIII Exposición de Minis Clásicos Virgen de Nuestra Señora de La Esperanza, que reunió a casi un centenar de ejemplares de la marca británica, algunos con casi cincuenta años y otros que ya superan el medio siglo. Se considera la mayor concentración de minis clásicos de las siete islas, y no es para tanto: los propietarios llegaron desde distintos municipios de Tenerife, pero también desde Gran Canaria, La Gomera y Lanzarote.
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La cita no es un evento suelto, sino que forma parte de las fiestas en honor a Nuestra Señora de La Esperanza, que este año celebran la quincuagésima edición de su romería. El alcalde de El Rosario, Escolástico Gil, señaló que la exposición se ha consolidado como uno de los actos habituales del programa festivo, que por la tarde continuó con el encuentro de cantadores. Detrás de todo está Minerva Estévez Bencomo, integrante de MiniManía Tenerife, que organizó el encuentro. Su grupo mantiene una comunidad de WhatsApp con unos 240 miembros de Canarias y algunos residentes en la Península; en su casa guarda cuatro minis —azul, blanco, violeta, que es el suyo, y rojo—, varios con más de cincuenta años.
La jornada tuvo su propio ritual. Empezó con la inscripción y un desayuno, y al finalizar cada propietario se llevó un diploma. Se distinguió al más original, al más moderno y al mejor tuneado, y la organización animó a los participantes a vestir a la moda de los años sesenta: pantalones de campana, vestidos geométricos, gafas grandes y prendas de colores. Entre los asistentes hubo caras conocidas y alguna sorpresa: Adai Aparicio, que viene desde Gran Canaria y es habitual del encuentro desde 2016, destacó el trabajo de la organización; junto a Daniel Álvarez compite con minis en pruebas de rally, uno en Gran Canaria y otro en Tenerife. Y también estuvieron David y Cornelia, una pareja que se desplazó desde Austria.
Para quien no conozca el coche, el Mini nació en Inglaterra en 1959 de la mano de la British Motor Company y se convirtió en un icono de la cultura popular británica de los sesenta. Fue el preparador John Cooper quien lo transformó en un automóvil capaz de imponerse en pruebas como el Rally de Montecarlo. En la encuesta internacional del automóvil del siglo más influyente, el Mini quedó segundo, solo por detrás del Ford T. El original se fabricó entre 1959 y 2000, y en 2001 fue reemplazado por el nuevo MINI. Ver casi un centenar juntos, muchos con más de medio siglo encima y con dueños que cruzan el archipiélago solo por ello, explica por qué trece ediciones después la exposición sigue siendo uno de los momentos más esperados del programa festivo de El Rosario.
Fecha de publicación
27 de julio de 2026
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