
Si vives en Santa Coloma y buscas un plan tranquilo para el verano, tienes una excusa nueva y muy concreta a un paso de casa: el Parque de la Serralada de Marina se ha confirmado como uno de los mejores refugios de mariposas de la zona. Un estudio reciente, firmado por Diego Fernández, Jonatan Lucas y Fernando Carceller y publicado en el Boletín del Centro de Estudios de la Natura del Barcelonès Norte, ha registrado 523 especies de lepidópteros —mariposas y polillas— dentro del parque. La cifra se ha ido armando durante veinte años de prospecciones, apoyada en los datos históricos de la colección particular de Jesús Lucas, y responde a los Objetivos de Desarrollo Sostenible 11 y 15.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Santa Coloma de Gramenet y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
Lo primero que conviene saber es que el parque no es un jardín pequeño: son 3.032 hectáreas en el extremo meridional de la sierra de la Marina, repartidas entre Tiana, Badalona, Santa Coloma de Gramenet, Montcada i Reixach y Sant Fost de Campsentelles, con su punto más alto en el turó de Galceran, a 485 metros. El clima es mediterráneo litoral, con temperaturas medias de 15 °C y entre 500 y 600 mm de lluvia, y el terreno es granítico, con esos campos de bolas tan típicos y una flora de encinares, robledales y prados de albardín. Además, funciona como corredor biológico litoral, con conexiones con el río Besòs, la riera Seca, la riera de Caldes y el río Ripoll.
En cuanto a las mariposas, las familias mejor representadas son los geomètrids, con 112 especies, y los noctúids, con 106; entre las dos superan el 40% del total, y predominan las nocturnas. Pero el estudio también da una nota menos alegre: entre 1999 y 2025 se ha visto una tendencia regresiva en varias poblaciones. En Can Miravitges, en Badalona, se contabilizaron 24.652 ejemplares de 55 especies, con valores anuales que pasaron de 1.500-2.000 en los años 2000 a menos de 1.000 en la última década. En la Conreria, entre 2002 y 2025, hubo 42.281 ejemplares de 52 especies, y en la Font de la Encina, en Santa Coloma de Gramenet, 2.690 ejemplares de 38 especies. Han bajado especialmente la Pyronia cecilia y el brocado variable, una especie protegida a escala europea que sufrió mucho por la sequía de 2021-2023. Entre las causas están el aumento de los periodos de sequía, la pérdida de espacios abiertos por el abandono de cultivos, la fragmentación de hábitats, la presión urbanística, el uso de insecticidas y la llegada de especies exóticas invasoras como el barrenador de las palmeras y la piral del boj.
Para quien quiera ir a verlo, el parque ofrece varias rutas. Dentro del programa Catalan Butterfly Monitoring Scheme (CBMS) están precisamente Can Miravitges, la Conreria y la Font de la Encina. Hay también una circular por Tiana, El Rocar, de unos 8 kilómetros con menos de 300 metros de desnivel, que sube con vistas al Turó Galzerán y deja ver la costa del Maresme hasta Barcelona, y una ruta para peques circular desde Tiana, de unos 7 kilómetros, que pasa cerca del Observatorio Astronómico y del Cementerio de los Apestados. Más allá de las mariposas, el parque guarda el poblado ibérico del Puig Castellar, la Cartuja de Montalegre y el monasterio de San Jerónimo de la Murtra, levantado en 1416 con su iglesia, su claustro y una Torre de Defensa construida para protegerse de los piratas. Dos cosas antes de salir: el acceso al medio natural puede estar restringido por la peste porcina africana y hay que tener presente el riesgo de incendio según el mapa del plan Alfa.
Fecha de publicación
27 de julio de 2026
Más información