
Exposición de fotografías de la Guerra Civil y del fotoperiodismo de Antoni Campañà Bandranas, descubiertas en su casa de Sant Cugat.
El Museu de Sant Cugat acoge en su claustro del Monestir la exposición La capsa vermella, dedicada a la obra de Antoni Campañà (1906-1989), uno de los fotógrafos catalanes más destacados del siglo XX, que supo moverse entre el fotoperiodismo y la fotografía artística. La muestra se puede ver del 26 de marzo al 13 de septiembre de 2026 y la entrada es gratuita.
El punto de partida es casi de película: en 2018 aparecieron por casualidad miles de fotografías de la Guerra Civil, guardadas en cajas rojas en el garaje de la casa de Campañà en Sant Cugat, donde habían permanecido más de setenta años. A partir de ese hallazgo, la exposición se organiza en tres bloques. El primero, La capsa vermella, reúne precisamente esas imágenes de la Guerra Civil, entre las que destaca la icónica miliciana de la CNT-FAI. El segundo, L'avantguarda del pictorialisme, muestra sus bromóleos artísticos de los años treinta, cuando se acercaba más a la fotografía como expresión plástica. Y el tercero, Un fotògraf de Sant Cugat, recoge imágenes de la villa tomadas entre 1925 y 1970, así que también hay un recorrido por la propia localidad.
Detrás del proyecto está su nieto, Toni Monné Campañà, que ha trabajado junto al periodista Plàcid Garcia-Planas y al historiador Arnau Gonzàlez i Vilalta. Juntos han ido rescatando y ordenando este material que durante décadas estuvo guardado y del que apenas se sabía nada. Es la continuación de la labor de divulgación que empezaron con la muestra La guerra infinita, que se presentó en el MNAC en 2021.
Cada semana elegimos 🏆 los 5 mejores 🏆 planes de Sant Cugat del Vallès y te los enviamos. Solo un email semanal, sin spam.
Al enviar tu correo, aceptas nuestra Política de Privacidad
Si te apetece acercarte, recuerda que la exposición se monta en el claustro del Monestir, dentro del Museu de Sant Cugat, y que tienes hasta el 13 de septiembre para verla sin pagar entrada. Es un buen plan para quien tenga curiosidad por la historia local y por el trabajo de un fotógrafo que, sin saberlo, guardaba en su garaje un pedazo del siglo XX.